Compramos un par de dulces para llevar y comerlos para merendar en el hotel, y nos encantaron y no eran nada caros. Tenían mucha variedad de dulces en el mostrador. El chico que nos atendió, muy simpático.
Puedes encontrar gran variedad de dulces, entre ellos el típico de Vitoria. No obstante, creo que hay otras opciones a valorar que quizás sean más sabrosas.