Una experiencia de las que de verdad merecen la pena.
El entorno es precioso, un sitio con muchísimo encanto que ya te hace desconectar desde el primer momento. Pero lo mejor es todo lo que viene después: los platos son muy originales, diferentes, y están buenísimos. Se nota el cuidado, la creatividad y el respeto por el producto en cada uno de ellos.
El trato es increíble. Tienen una atención muy cercana y familiar, y se agradece mucho cómo te explican todo de forma clara, sin artificios, haciendo que entiendas y disfrutes aún más cada plato.
El sommelier es otro punto a destacar: súper agradable, te aconseja muy bien y explica los vinos de una manera muy accesible. Además, la selección es muy buena y está muy bien pensada.
En conjunto, es un sitio donde todo encaja: el entorno, la comida, el servicio… todo está cuidado al detalle.
Salimos encantados. Sin duda, para repetir.
Anahí Flan
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06 Abril 2026
10,0
Espectacular, todo, comida. Experiencia. Trato.... 200% aconsejable
Manue Castro Aranda
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05 Abril 2026
10,0
Demora excesiva entre algunos pases, el almuerzo se alargó casi 3 horas con un menú degustación corto. Nosotros elegimos el menú coherente, con un viaje a través de los productos aragoneses, y hubo luces y sombras. Impecable la merluza, los callos de bacalao y berberechos o el pollo de Aragón y salsifí, pero menos brillante el ternasco (parte del cuello según nos explicaron), las chacinas o la vieira. Los postres tampoco nos entusiasmaron, aunque sí el pan, el aceite o la mantequilla. Lo del café empieza a ser delictivo en restaurantes donde no deberían servir ese brebaje como colofón a un menú degustación. La amabilidad del servicio compensó esa demora inexplicable entre algunos pases. Eso sí, comer con estas vistas es un plus que mejora mucho la experiencia.
Pura Vida,Pura Magia..Gracias por hacernos partícipes de vuestra pasión y locura.
Sergio Casado Fauquet
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29 Marzo 2026
10,0
La comida espectacular, el chef encantador y todo el personal excepto uno de los camareros que no fue excesivamente agradable bien. El sumiller espectacular
Paula Lafuente Alejandre
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28 Marzo 2026
10,0
Muy buenos profesionales, cuidan al milimetro cada detalle, te hacen sentir como en casa, cercanos. La cocina de sobresaliente. Agradecidos de poder compartir con vosotros sabores, olores y colores, toda una experiencia culinaria divertida. Gracias
Mari Carmen Pacheco
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28 Marzo 2026
10,0
Muy buen lugar, el personal muy atento todos, y el sommelier experto en vinos
kike
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26 Marzo 2026
10,0
Visitar La Era de los Nogales es de esas experiencias que justifican cada kilómetro recorrido. Desde el primer momento, Toño y todo su equipo nos hicieron sentir como en casa, con un trato cercano pero a la vez muy profesional, de esos que marcan la diferencia.
Detrás de cada plato hay mucho más de lo que se ve en la mesa: horas de trabajo, pruebas, producto cuidado al detalle y una dedicación constante que muchas veces pasa desapercibida. Es fácil pensar que las Estrellas Michelin o los reconocimientos llegan sin más, pero aquí se percibe claramente el esfuerzo, la constancia y el respeto por la cocina bien hecha.
Además, se valora muchísimo que sea el propio equipo quien presenta los platos y los termina delante del cliente, aportando cercanía y elevando la experiencia.
Muchas gracias por todo, Toño. Sin duda, un lugar para volver.
Juanjose SS
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22 Marzo 2026
10,0
Volvíamos de Panticosa y acabamos de casualidad ya que no es común poder comer allí sin reserva previa pero tuvimos suerte. Probamos el menú Recuerdos y fue toda una experiencia gastronómica brutal. Tanto los platos como el trato de TODO el personal hicieron una experiencia brutal! Apenas hay que desviarse y SIN. DUDA MERECE LA PENA dejarse caer. Volveremos sin duda!!!
Santino
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22 Enero 2026
10,0
“La era de los nogales” es una experiencia gastronómica que se queda contigo mucho después del último bocado. Desde el primer momento se percibe el mimo, la coherencia y la ambición creativa que define la cocina de Toño Rodríguez, un chef con una sensibilidad extraordinaria para transformar el producto en emoción, memoria y sorpresa. Cada plato del Menú Ambiciones es un relato perfectamente hilado: técnica impecable, sabores profundos y una personalidad clara que habla de territorio, oficio y valentía culinaria. Nada es gratuito, todo tiene sentido.
Mención aparte merece el somelier, cuya selección de maridaje eleva el menú a otra dimensión: arriesgada, sorprendente y tremendamente original, con elecciones que dialogan con cada pase y lo potencian sin eclipsarlo, aportando matices inesperados y momentos memorables. Es un maridaje pensado con inteligencia y sensibilidad, que demuestra un conocimiento profundo y una gran complicidad con la cocina. Y, por supuesto, el aplauso es para todo el equipo, cuya profesionalidad, cercanía y pasión hacen que la experiencia sea redonda, cálida y perfectamente orquestada. “La era de los nogales” no es solo un restaurante: es un destino imprescindible para quienes buscan emoción, excelencia y alma en la alta cocina.
Eva E
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17 Enero 2026
10,0