26/12/2025: Comida navideña con amigos.Menu de grupo "Priscilia", con 4 entrantes a compartir , todos muy bien elaborados, principal en mi caso arroz de pulpo y vieiras muy correcto, postres variados todos sabrosos.Cremaet para rematar.Añadimos la opción de barra libre de cerveza y vino (de la casa) por 7€/px que en este tipo de comidas sale a cuenta.
09/11/2025: Cena familiar con amigos para ir calentando motores antes de las fiestas navideñas. Esta vez reservamos dentro: el local estaba lleno, pero el espacio entre mesas es más que suficiente y resulta cómodo. Ya está todo decorado de Navidad y se nota el cariño que le pone el dueño, que además nos contó que es un apasionado de este tipo de decoración.
Hicimos una cena de picoteo: ostras, gildas, tortilla de patatas, croquetas (¡dejáos aconsejar por Pris y Tui!), una sartén de patatas y setas con el huevo frito recién hecho, steak tartare y postre. Todo muy rico y bien servido. El equipo, con Juan, Pris, Edi, Fernando, José y otra camarera cuyo nombre no pregunté, de diez: amables, atentos y con mucha paciencia.
El dueño, que no para y se mezcla con el servicio como uno más, nos recomendó pedir vinos por copas. Probamos L’inconcient, Ceramic y una botella del vino propio del restaurante, elaborado junto a la bodega de Bruno Murciano. El vino, que se llama como el restaurante, es curioso: al abrirlo tiene algo de gas, el aroma es suave y frutal, pero en boca resulta ácido y un poco áspero. Lo dejamos respirar y, aunque la acidez seguía ahí, el dueño tomó nota de nuestras impresiones con mucho interés. Se nota que sabe de vino y le apasiona.
En resumen, una noche muy agradable, con un ambiente navideño precioso, buena comida y un equipo que hace que quieras volver.