Una experiencia alejada de una estrella Michelin.
'En la Parra' tiene una estrella Michelin, pero la experiencia con el menú 'Pizarra' (110€ por persona, bebida aparte) no estuvo, en mi criterio, a la altura de un restaurante de alta cocina.
Os dejo menú y factura en las fotografías que acompaño.
Cocina: fallos que no se pueden justificar.
-En uno de los pases me encontré masticando un pelo duro de cerdo (eso me dijo la camarera -no sé si jefa de sala- cuando al finalizar se lo comenté), lo cual fue bastante desagradable. Esto no es un detalle, es un fallo serio, y, desde luego, en un restaurante con estrella, es inaceptable.
-La mantequilla de sobrasada... ni sabía a mantequilla ni a sobrasada. No me gustó el sabor (algo, lógicamente, subjetivo). Tampoco entendí la exuberante escenificación de la preparación del pase, con un carrito al lado de la mesa para, con un gran cuenco con la mezcla de mantequilla y sobrasada, para, finalmente, poner en un pequeño cuenco un poco de la mezcla y algo de sal encima. El plato se acompaña de un rico pan artesanal. El camarero que preparaba muy agradable, he de señalar.
-El pase del bacalao confitado, el sabor era tan desacertado -por no decir desagradable- que todos los comensales dejamos el plato. Nos dijeron que el pilpil ibérico otorgaba ese sabor 'particular'... Pero, seamos serios, en un menú degustación, que un pase entero sea un desastre, rechazado por todos los comensales, es un síntoma claro de que algo falla o en el plato o en la ejecución del mismo.
-En la carrillera de ternera con noodles, las coles en escabeche estaban excesivamente avinagradas, con el obvio resultado (para mí desagradable) al meterlas en la boca. El plato está muy rico, si no combinamos esa col (pero, bueno, es una apreciación muy personal, cuestión de gustos).
-En el pumpkin cake, me traen la flor que corona el postre rota. He de decir que el plato estaba bueno de sabor, pero, en alta cocina, la presentación no es un adorno: es parte del plato. Servir una flor partida a uno de los comensales demuestra descuido y falta de revisión.
-Las esferificaciones del postre 'nuestro roscón' al romperse en boca, dejaban un residuo que recordaba a plástico. Técnica mal ejecutada, sin matices.
-El episodio de las Chuches fue algo surrealista. Las traen en un objeto grande que tiene tres trampillas o cajones donde están escondidos los platos; llega a la mesa, la camarera abre la primera trampilla… y no hay nada. Se lo lleva. Lo trae de nuevo, y... Esta vez falta el plato en otra de las trampillas que abre. Se lo vuelve a llevar, y... A la tercera, por fin, llega completo.
Tres intentos para servir un pase completo en un restaurante con estrella Michelin. No hay forma amable de describirlo: descontrol absoluto.
El resto de pases, de los que no he hecho especial referencia, tuvieron, a mi juicio, luces y sombras. La mayoría agradables, correctos (destacando entre ellos el tartar de cabecero de lomo, el bollo frito de calamar y jamón, el brioche o la crema de hinojo); aunque, al menos para mí, sin llegar ninguno a entusiasmar o sorprender.
Local: Muy Agradable.
El local es bastante agradable, bien decorado, con mesas amplias y suficientemente espaciadas entre sí para mantener la intimidad. Buen ambiente.
Servicio: bastante correcto, pero con 'peros'.
El servicio fue amable y atento, aunque con tres 'peros': ante la aparición del pelo duro hubo la explicación antes referida, pero no hubo una disculpa; el episodio del pumpkin, traen un plato mal presentado; y el episodio de las Chuches: antes de llevar algo a una mesa se ha de comprobar que está correcto, completo (aquí sí hubo disculpa).
-Por cierto, la Chef Parra no estaba -o, al menos, no la vi-.
Conclusión: una experiencia que, desgraciadamente, no estuvo a la altura. 'En la Parra' puede tener actualmente una estrella Michelin, pero lo vivido distó del nivel que esa distinción exige.
Cuando finalizo una experiencia en un restaurante, sea del nivel que sea, siempre me hago la misma pregunta: ¿Volvería? En este caso la respuesta es NO. Una lástima.
Cicerón 1971
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06 Enero 2026
6,0
Esperabamos mas para tener una estrella michelin, elegimos el menú de degustación pizarra, hubo detalle que no estan a la altura de esa estrella, un plato de bacalao incomible, esferificaciones con sabor a plastico, platos que les faltaba equilibrio, llegaban las bandejas y faltaban platos de otro comensal, poca comunicacion en cocina en la puesta en escena, tiempos de espera entre plato y plato, detalles que no se esperan de un sitio de esta categoria, no solo hay que estar a la altura el dia que va el critico. No hay ningun plato que me recuerda como espectacular. El sitio es agradable, la ubicación magnifica. Pero no repetire ni recomiendo.
Carlos J Sánchez
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05 Enero 2026
6,0