Ibamos de paso, pero recomiendo este sitio por la noche ya que tomarte una buena copa no tiene precio, te la sirven bien, tiene muchos tipos.
La dueña es encantadora y busca que tu experiencia sea plena, tiene una pequeña exposición, maquina de dardos y futbolin y no olvidemos un perro adorable que aceptara tus mimos si quieres y no te molestara si no te apetece.
La musica daba muy buenos "vibes" era un variadito escogido con gusto para todo tipo de público.