25/12/2025: Teníamos ganas de conocer El restaurante Barrera, nos lo habían recomendado unos amigos que viven por la zona y además nos sorprendió verlo en un documental de Netflix.
Después de dos intentos fallidos, a la tercera fue la vencida y conseguimos reservar.
Quizá las altas expectativas que teníamos hizo que la experiencia, sin ser mala, no fuera tan maravillosa cómo habíamos previsto.
El local es cómo el salón de una casa antigua, tanto por la ubicación cómo por la decoración.
La comida es clásica española, muy clásica incluso, ingredientes conocidos, merluza, ternera, setas y preparaciones también conocidas, estofados, plancha, todo clásico.
Probamos el aperitivo de ensaladilla rusa con semillas, sin duda lo más original de la comida, los níscalos que son cómo los harías en casa, la ventresca escabechada, una auténtica maravilla, lo más rico de la comida con mucha diferencia, la merluza, bastante normal, el solomillo, buena calidad sin más misterio y el rabo de toro que estando muy bien cocinado, se deshacía, les quedó un poco soso.
Para los postres elegimos el coulant de turrón y la lemon pie, en ambos casos nos gustó más la idea que el resultado.
Para beber tomamos dos botellas de Ribera de Duero, en concreto Salvio, un vino estupendo y a un precio aún mejor (18€) en pocos sitios de Madrid se toma vino a ese precio.
En cuanto al servicio, no acabó de gustarnos, siendo atentos y haciendo su trabajo de forma correcta, de un sitio así se esperaría más nivel de los camareros.
El precio fue razonable para la calidad de la comida y la zona 236€ para 4 personas.
En resumen, si te gusta la comida clásica sin ningún invento y quieres un sitio tranquilo y estás dispuesto a pagar más de 50€ por personas este es tu restaurante.
22/11/2025: La dueña una señora amable pero especial, te ofrece la carta de lo que tiene sin decirte el precio de cada plato. Ella misma se enaltece de lo elevada que es la categoria de su cocina, error, eso lo tiene que decir el comensal. La comida bien, natural pero nada excepcional, caro cada plato. El personal francamente muy malo y poco formado, solo dos camareras y para comer dos horas porque es increible lo que tardan. Creo que la dueña quiere llevar todo el protagonismo, toma la mesa, cocina, hace la cuenta, para mi mala politica. Comedor con alrededor de 7 mesas valido sobre todo para los que busquen ambiente como de casa. Muy muy muy lejos de los grandes restaurantes .