3 estrellas.
En un menú de 200 euros, varios fallos en el servicio.
Nos sirvieron el mismo vino a todos, en copas diferentes (y el café en diferentes tazas), se equivocaron de orden de salida en dos platos, comí con una pata de la mesa entre las piernas, la basura sale de la cocina por la misma puerta por la que entran los comensales, la sala no es especialmente acogedora, y cuando el camarero explica el plato la mitad de la mesa no se enteró. Los precios del vino son astronómicos y no tienen un sommelier ni camareros con el conocimiento suficiente.
En cualquier caso, el producto es bueno, el chuletón José Gordón estaba tremendo, pero para mi gusto el precio no justifica ni el lugar, ni la comida.
Manuel Cuevas
.
02 Marzo 2026
6,0
Buen trato, buena comida, recomendable
FRAN
.
26 Febrero 2026
8,0
Restaurante 100% recomendable. El tuétano hay que pedirlo siempre.
David Es
.
25 Febrero 2026
10,0
José y su equipo te reciben y te acogen como si fueses su familia. La calidad de la comida, la excelencia en el trato y el lugar, que es mágico, hacen que un almuerzo se convierta en una experiencia de vida. Maravilloso!!!
Maria Jesus Navas
.
22 Febrero 2026
10,0
Miman al detalle el servicio que te ofrecen....La comida me encantó, la bebida también el lugar.... la visita a la finca muy entretenida...se ve que los trabajadores y dueño se sienten orgullosos de su trabajo y eso se nota.
Arturo Vázquez
.
17 Febrero 2026
10,0
Este es el segundo restaurante de carnes más famoso del mundo y está a la altura de las expectativas. El sabor que ha desarrollado el filete es incomparable con cualquier otro que haya probado. Recomiendo ampliamente el menú homenaje para disfrutar de la experiencia completa. Entre los platos fuertes destacan la carne curada, el mejor tártaro que he probado y el filete.
Es una pena que este restaurante no tenga una mejor calificación en Google. Parece que la mayoría de las reseñas negativas se refieren al servicio. Si eres estadounidense, ¿por qué te quejas del servicio? Estás en Europa... la cena va a durar 3 horas. El restaurante fue increíble al ayudarnos a acomodarnos y ofrecernos el tour de la granja en inglés, e incluso nos cambiaron a uno que hablaba inglés. El camarero también hablaba un inglés perfecto.
10/10. Encontraré la manera de volver algún día.
Ciro Riccardi
.
15 Febrero 2026
10,0
El lugar y el personal muy bien. Pero tienen mucho para mejorar. La comida excelente. La carta de vinos, literalmente una estafa.
Mariano Pistoia
.
08 Febrero 2026
6,0
Ayer estuve en éste restaurante arrastrado por su reputada fama. Debo de decir que iba algo "asustado" tras leer criticas recientes muy negativas. Procedo a describir MI experiencia:
-Lo importante, la comida. Pedimos el menú degustación, creo que es la mejor opción para poder desgustar gran cantidad de sus productos. Destacar que la calidad es EXCELENTE, desde la cecina, el steak tartar ( de los mejores que he comido nunca), hasta el steak de Buey Barrossa de carga (según demanda, comes la carne que haya en ese momento), un bocado sublime donde no puedes dudar en ningún momento de la calidad del producto, tierna y muy muy jugosa que te envuelve el paladar.
-El precio, ¿caro?, Si, es caro. Pero no pretenderás pagar una calidad suprema de carne de un animal que han cuidado de 5 a diez años (o más )a precio de corte inglés. ¿Te puedes comer una rubia gallega a mejor precio? Si, pero busca que haya tenido el mismo cuidado que le dan en esa finca.
-No soy un gran fan del vino, pero debo de reconocer que el suyo de la casa no es gran cosa, leo muchos problemas con la selección de la carta de vinos, quizás deban de profesionalizar más éste aspecto.
-Pudimos hacer el tour, y honestamente, sólo si tienes mucha curiosidad págalo, si no realmente no está a la altura del precio, pero podrás ver los ejemplares y el buen cuidado que se les nota y se les dá.
-Respecto al servicio, yo no puedo decir nada malo, es cierto que cenamos a las 18:45, y a esa hora la bodega estaba muy tranquila, con lo que mi experiencia con los camareros y el servicio fue muy positiva. Pero entiendo que deban de mejorar la recepción de los clientes con la imagen de un jefe de sala.
La bodega da un ambiente íntimo aunque si te toca un turno de comensales ruidosos puede que se afee ese momento.
En definitiva, ¿el precio está a la altura de la comida?, si. Pero deben de mejorar lo que sería el resto de la experiencia en el restaurante.
Si te lo puedes permitir, deberías de ir a probar unas de la mejores carnes que existen.
Jesus Gomez Guerrero
.
08 Febrero 2026
10,0
La carne estaba como era de esperar: Espectacular y la atención de Enrique hicieron que la comida estuviese de 10. Muy recomendable. Siendo exigentes, la carne podía estar un poquito más caliente.
Angel H
.
23 Diciembre 2025
10,0
El Capricho (Jiménez de Jamuz, León) es mucho más que un restaurante: es un homenaje vivo al tiempo de tiempos atrás a la tierra y a una forma de entender la gastronomía del buey. La finca en la que se ubica, amplia y bellísima, transmite desde el primer momento una sensación de respeto por el entorno y por el legado que allí se custodia.Un legado que se ve y transmite con devoción y gran respeto
Uno de los grandes valores de El Capricho es su impresionante colección de bueyes alrededor de los 300 probablemente única en el mundo. Avileña, retinta, sayaguesa, morucha, alistana, tudanca, maronesa, mirandesa, parda, rubia gallega, cachena, vianesa o minhota son solo algunas de las razas ancestrales del tronco ibérico que crían., además de intentar salvar de su extinción. Animales duros dóciles, mansos, resistentes, forjados para sobrevivir a la escasez de pastos y a la dureza climática de la meseta. Lejos de la ganadería industrial, aquí se apuestan por bueyes viejos, enormes, de pechos anchos y patas estrechas, algo contrahechos, controlando la acumulación de grasas nobles para el disfrute de ellas en la mesa.
La recuperación de viñedos propios completa esta visión integral del producto. Garnacha, prieto picudo y mencía dan lugar a vinos con carácter, honestos y expresivos, que acompañan con coherencia una propuesta gastronómica profundamente ligada al territorio.
Según nos explico en un vídeo el padre de José, el Capricho La historia familiar añade aún más alma al lugar. A comienzos del siglo XX, Segundo Gordón, abuelo de José, excavó con sus propias manos una cueva en Jiménez de Jamuz para elaborar vino. Aquella bodega fue también merendero de verano, para las gentes un lugar de encuentro donde el vino fresco se servía con ensaladas de la huerta, tortillas de huevos de corral, quesos y embutidos caseros. Ese espíritu sigue latiendo en las paredes de la cueva, que hoy continúa siendo un espacio para la conversación pausada y el disfrute sin prisas.
Antes de sentarse a la mesa, resulta muy recomendable realizar una visita guiada por la finca para comprender los orígenes de la familia y la dimensión del proyecto. En cuanto a la comida, la cecina es imprescindible, la lengua sorprende por su delicadeza, y el tuétano es sencillamente descomunal: tan intenso y profundo que cualquier elogio se queda corto.
El Capricho no es solo un restaurante; es una experiencia que conecta pasado, presente y futuro a través del producto,el personal muy profesional , y José una persona cercana y comunicativa implicado en saber que te han parecido los platos solo pondría una pega a este lugar tan precioso y tan bien cuidado con cariño, y es las mesas en los pasillos, el constante ir y venir de comensales y camareros molesta cuando lo que quieres es disfrutar del plato y poner los 5 sentidos en él pero lo dicho una gran experiencia para volver y repetir
Gemma B
.
15 Diciembre 2025
10,0