13/04/2026: Viendo la carta online nos llamó la atención su paella de costilla, berenjena y alcachofa, de manera que decidimos ir a probar. La experiencia muy positiva.
Tuvimos la suerte de conseguir reservar el mismo día, y eso que era festivo en Valencia. La comida, tanto los entrantes como el arroz, estaban realmente muy buenos de sabor. La paella exquisita y la combinación de ingredientes perfecta. No os vayáis sin probar de postre el helado de higos! (nos lo recomendaron y fue todo un acierto). Personal muy atento y agradable (de hecho, al tardar un poco en salir nuestra paella, nos regalaron un par de delicias de calabaza).
Sitio muy recomendable. Ambiente tranquilo.
13/04/2026: Lo encontramos casi por casualidad.
Al salir del Bioparc de Valencia.
Llegamos a la hora de apertura, a la 1:30 p. m., sin reserva.
Tuvimos suerte porque, aunque no habíamos reservado, es imprescindible hacerlo en este restaurante, sobre todo para la paella clásica (muy recomendable).
Mientras esperábamos, nos sirvieron un plato de jamón ibérico que se deshacía en la boca y unas croquetas de queso y carne, que nos introdujeron a sabores deliciosos a los que no estamos acostumbrados.
Después, tras una espera razonable de unos 40 minutos, llegó... la reina... la paella valenciana con verduras, pollo y conejo. (Por cierto, las alcachofas estaban buenísimas).
También queríamos probar el milhojas con crema de sambuca.
Ese toque italiano que marca la diferencia.
Además de los platos, cabe destacar el
servicio.
Lisa, nuestra vivaz hija de casi 3 años, se sintió como en casa.
Los precios son acordes a la comida y al ambiente.
¿Lo recomendaría?
Sí, sin duda.