Moraleja Nervion
Me apareció por redes sociales y al ver sus chicharrones me quedó muy claro que tenía que ir a probarlos, por lo que en cuanto tuve oportunidad así hice.
Lugar rollero, con buen ambiente y personal muy agradable. Muy pequeño en su interior con una terraza tranquila de mesas altas, bajas y barra pegada a ventanas. Su decoración gira en torno a curro, la mascota de la Expo 92, donde destaca su tirador de cerveza.
Empezamos con unas croquetas de gorgonzola con nueces y jamón, te aconsejan comerla de un bocado y lo entendimos dado que el interior es prácticamente líquido y más bien frío, no nos gustaron, aunque no nos agradó textura, el contraste de la temperatura es lo que tira por tierra producto.
Seguimos con el plato que nos hizo llegar a este lugar, sus chicharrones con px y lima, son carne 100% y tienen un sabor muy diferente y bien rico, el contraste es brutal. Nos gustaron mucho. La única pega es que no hay opción tapa y para dos se llega a hacer pesado, pero es muy recomendable.
Enlazamos con un flamenquin de pringá con miel, que a pesar de sonar pesado, no lo es y nos gustó bastante. Y el broche final lo pusimos con un jarana, un perrito caliente de chistorra caramelizada con parmesano y mayo-trufa, la verdad nos decepcionó, nos resultó un bocado seco.
De postre, como no podía ser de otro modo, tomamos una tapa de queso payoyo con miel que estaba espectacular.
Lo comentado con 8 copas de vino y una cerveza ascendió a 49.40€, relación calidad/precio correcta.
Cuando fuimos a pagar nos pusieron un chupito de tequila de mango cortesía de la casa, pequeños grandes detalles. Experiencia recomendable y lugar al que sin duda regresaré.
Marina G
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28 Septiembre 2025
8,0