Cafetería súper tranquila y muy bonita. El café está buenísimo el trato amable y cercano y ponen baladas ochenteras muy buenas como música ambiental que invitan a relajarse.
Estábamos de paso en Miranda de Ebro y buscábamos algo rápido para comer,el sitio me ha sorprendido mucho y ha sido mejor de lo que pensábamos.
Camareros muy amables,la comida calidad precio.... perfecto!!!
La tarta de queso 100% casera y muy rica.
Siento en escribir tarde esta reseña, el año pasado fui a este restaurante, al estar de paso, lo justo para comer.
Comí codillo bastante contundente y hecho en su punto y unas croquetas caseras.
La parte mala fue que no son rápidos en preparar la comida, gracias que iba con tiempo para coger el tren, la chica se disculpaba por la tardanza... Mereció la pena