Descubre el mejor restaurante con pedidos a domicilio con pedidos para llevar de otras cocinas españolas en Sayalonga
|
8,9
594 Opiniones |
|
Jocavi
Sayalonga
18/04/2026: Una trampa para turistas deplorable. ¡Evitadlo!
Es incomprensible cómo un local con una ubicación tan privilegiada, en pleno corazón de la ciudad, puede ofrecer una experiencia tan nefasta. Ha sido, sin duda, la peor experiencia gastronómica que hemos tenido aquí.
Para empezar, la limpieza brilla por su ausencia: nos sentaron en una mesa que seguía sucia y pegajosa. Pero lo peor no fue eso, sino la actitud del personal. Un servicio absolutamente antipático, carente de cualquier atisbo de profesionalidad o cortesía. Parece que te están haciendo un favor por atenderte, lo cual contrasta enormemente con la amabilidad que se respira en el resto de restaurantes vecinos.
La comida, por su parte, estuvo a la altura del servicio: deplorable. Platos mal presentados, ingredientes que claramente no estaban frescos y una ejecución técnica inexistente. Es un insulto al paladar y al bolsillo.
No os dejéis engañar por la ubicación. Hay sitios maravillosos a pocos pasos de aquí con gente encantadora. Este lugar es una vergüenza para la hostelería local. ¡No volveremos jamás!
18/04/2026: Experiencia muy desagradable en este lugar.
Nos sentamos en la zona cubierta de la plaza central, donde varios restaurantes comparten mesas. Compramos únicamente un helado para nuestro hijo en la heladería cercana y nos sentamos en la mesa más próxima, algo bastante habitual en este espacio común.
Cuando nuestro hijo estaba terminando su helado (quedaba literalmente una o dos cucharadas), se acercó un camarero de este restaurante y nos dijo que la mesa pertenecía a su local y que debíamos movernos. Explicamos con tranquilidad que el niño estaba terminando y que en un minuto nos iríamos. Aun así, insistieron en que debíamos levantarnos inmediatamente.
Lo más sorprendente fue que, aunque había muchas mesas libres y no era hora punta, el personal permaneció de pie junto a nuestra mesa presionándonos. Finalmente, uno de los camareros empezó a limpiar la mesa mientras todavía estábamos sentados, obligándonos a levantarnos con el niño aún comiendo.
Nuestro hijo se puso a llorar, muy confundido y triste porque no entendía por qué no podía terminar su helado tranquilamente. Incluso otros clientes cercanos quedaron sorprendidos por la situación. Un restaurante vecino, al ver lo ocurrido, nos ofreció sentarnos en su mesa para que el niño pudiera terminar.
Este tipo de comportamiento resulta innecesariamente brusco y poco profesional, especialmente tratándose de una familia con un niño pequeño y con muchas mesas disponibles.
Sin duda, después de esta experiencia, no volveremos y consideramos importante que otros visitantes lo sepan.
1