Los mejores restaurantes de cocina mediterránea en Campllong
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8,4
940 Opiniones |
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Mas Canyet
Campllong
11/04/2026: Es una lástima que la actitud de la anfitriona (recepción) opaque el restaurante. No puede tratar a los clientes con mala educación y despreciando. Ella es la imagen del restaurante y es humillante que llegas a su espacio para comer y ya te reciben con mala leche. Gracias a nosotros (los clientes) están donde están y mínimo deberían de recibir a la gente respetuosamente.
25/03/2026: Restaurante masía, un lugar apartado que es justo lo que buscábamos, pero que no está lejos de Girona ni de la costa. Ideal si buscas comida tradicional en un lugar limpio y agradable con buen servicio. Sin pretensiones y con buena carta de vinos
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8,2
4617 Opiniones |
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Can Barris Restaurant
Campllong
13/04/2026: Llevo 20 años yendo y siempre que llevo a alguien nuevo, les encanta.
Es mi sitio preferido para comer caracoles!!!!!
13/04/2026: Muy bueno pero el precio un poco caro
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7,9
1404 Opiniones |
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Can Xiquet
Campllong
13/04/2026: Fuimos a cenar el sábado por la noche y nos gustó mucho.
Es un lugar que te hacen sentir como en casa, L'eduard el jefe de sala estuvo en todo momento muy atento y la camarera fue muy amable y simpatica,
La comida muy bien presentada y elaborada,
En resumen, es un lugar para recomendar y volver.
06/04/2026: En Can Xiquet se percibe algo más que buena cocina: se siente la herencia viva de una familia que ama su oficio. Hoy el restaurante está en manos de los hijos de Pere Massana, histórico restaurador estrellado de Girona. Y bastaría ver la escena del Lunes de Pascua para entenderlo: padre e hijos, antes de abrir, limpiaban juntos las mesas del porche de verano. Ese gesto sencillo revela la pasión, la humildad y la fuerza del legado familiar, una vocación escrita en el ADN.
Lo demás se da por hecho: cocina de producto, respeto por la temporada, sabores honestos y de raíz. Aquí no se viene a hacer fotos, sino a educar el paladar en la verdad de la buena cocina.
Recuerdo la primera vez que fui al restaurante del padre, en 1989, antes de que tuviera estrella. Hoy siento que el espíritu de entonces ha vuelto: el de un restaurante que reivindica el territorio, el tiempo, y la autenticidad frente a la uniformidad de los menús fijos y las convenciones de las guías gastronómicas.
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