Lo lleva una pareja joven que no era del restaurante. Charlamos con ellos y pasamos una velada estupenda. Es un alivio cuando el personal habla inglés. Nos sirvieron patatas fritas y tuvimos una conversación muy agradable. Merece la pena dejar una buena propina.
¡Mucha suerte en España! Ton y Denise, desde los Países Bajos.