Estuvimos cenando el jueves día 8 de agosto, pedimos unas raciones y unas hamburguesas.La camarera fue muy amable y nos atendió muy bien. Las salchichas estaban buenas pero salen caras por el precio de la unidad, las hamburguesas también bien, pero las croquetas de las congeladas y pequeñitas y con los calamares alucinamos, o se les acabó la bolsa y nos echaron los que quedaban o se les cayó por el camino porque la cantidad que nos llegó a la mesa fue vergonzoso como para cobrar por eso una ración. Igual para tomar algo en la terraza y con los billares está bien pero para cenar que no sea hamburguesa no repetiría.
Un servicio de diez, una ubicación maravillosa y muy buen ambiente. Volveré sin duda. Destacar la amabilidad y profesionalidad de la camarera Daniela, así da gusto tomarse algo.
Hacía tiempo que no cenaba tan bien, el entrecot, calamar plancha y la ensaladilla de pulpo, todo muy bueno y tanto el servicio como la terraza estupendos.