Hermoso lugar con mesas al sol. El hombre que atendía no fue amable. Estaba sentado con el teléfono y no estaba atento. Nos preguntó a nosotros y a las tres mesas que llegaron "¿qué necesitan?" con un tono de voz molesto. Una señora mayor preguntó si podía pagar junto a nosotros y él le dijo que tendría que entrar después de entregarle su tarjeta. El baño de hombres estaba sucio.