15/03/2026: Magnífica experiencia.
Era la primera vez que íbamos y lo primero que hicieron fue enseñarnos la masía y contarnos su historia.
Al terminar nos acompañaron a nuestra sala y dieron paso con los aperitivos previos a la cena. Cada plato iba acompañado de su explicación. Al terminar el postre lo hicimos en la sala dorada.
Una gran experiencia. Por repetir.
15/03/2026: Cuando alguien va a un 2 estrellas Michelín, espera bastante del restaurante, eso es normal. Pues después de la experiencia en Les Cols, debo decir que he estado en 1 estrella Michelín bastante mejores. El menú se basa prácticamente en hortalizas y legumbres y ahí debe residir el negocio. 250 euros por menú por platos con el producto a coste practicamente 0 al producirlos en su huerto, se ha de reconocer que olfato para el dinero tienen. Sólo 3 platos en todo el menú que no eran proteína vegetal. El vino, una magnum de blanco y otra de negro de vino embotellado para ellos por alguna bodega, a repartir entre las mesas que habíamos... Otro acierto económico, pero que rechina en un 2 estrellas Michelin. Que el chaval que te recibe tenga las deportivas rotas con los dedos saliendo, es poco más que histriónico. Cómprenle al pobre chaval unos zapatos nuevos, por favor. El urito de la pared del WC necesita ya un plan renove, al ser blanco se ve la marca de todo el acido úrico que ha pasado por ahí durante su vida útil... Punto y a parte el ABUSO del uso de texturas frías y congeladas... Estamos en invierno y apetece - 0 algo congelado y hay mucha gente con sensibilidad dental a la que le destrozas la experiencia culinaria. Las rejillas del suelo de las salas privadas necesitan una mano de pintura, por cierto.
Se come bien, sí. El servicio es correcto, sí. El sitio es agradable y bien decorado, sí. Vale la pena pagar 250 euros, en mi opinión rotundamente no. Por irte con la sensación de haber ido a un vegetariano, por el tema del vino sin marca compartido, por la falta de mantenimiento del local y por el abuso de las texturas frías/congeladas.
Permiten la entrada de perros. Para los que creen que no es higiénico en un restaurante, que no les pille de sorpresa si se encuentran en esa tesitura. No era nuestro caso, pero hay gente a la que le molesta.
Igual que hay sitios que te sorprenden, aquí nos llevamos una pequeña desilusión, una pena porque íbamos con la convicción de que la experiencia sería diferencial al tener 2 estrellas Michelin, pero no fue el caso. Una lástima...