El primer restaurante de Zaragoza, ubicado en una de las zonas más dinámicas y con mayor ocio de la ciudad, y a escasos metros de la popular Plaza de los Sitios para disfrutar de un entorno tan agradable como acogedor.
Hemos ido varias veces y la verdad que muy bien, aunque ahora han cambiado la carta y aunque hay bastantes cosas para elegir, me gustaba más lo de antes. Especial mención hoy para la camarera que nos ha atendido, creo que se llamaba Vicky. La única pega es que el plato de pulpo con puré estaba frío.
Lugar muy acogedor y bonito. Servicio muy eficiente, no tardaron más de 10 minutos entre plato y plato. El trato de los trabajadores fue correcto aunque poco cercanos, muy serios.
La comida en general bastante buena con una mezcla de sabores acertados en casi todos los platos. Recomiendo pedir las guiozas de longaniza y el secreto.
Lo único a mejorar son los postres pedimos una tarta de plátano y café y ,a pesar de no estar mala, no se apreciaba el sabor del platano. Pedimos una Macedonia también bastante normalita.
Los precios muy acertados contando con un menú de noche bastante barato (algunos tenían un pequeño plus de coste) y un menú degustación.