El restaurante del Parador de Oropesa es siempre una apuesta segura para la cocina tradicional española del oeste de la provincia de Toledo. La caza, en particular el ciervo, el jabalí y la perdiz, son sus especialidades. También merece la pena probar los embutidos y los quesos locales. El servicio es atento y amable. El entorno es impresionante, el comedor es amplio y luminoso, con magníficas vistas a la sierra de Gredos y altos techos con vigas de madera y artesonado; el local forma parte de un palacio rústico con un castillo visitable al lado. Buena relación calidad-precio.
El ambiente era muy tranquilo y agradable, los interiores/decoración muy bonitos y la comida increíble, el personal era agradable y los pequeños detalles como el plato de aceite de oliva eran geniales.