Bufete libre de sushi, y otros platos de cocina asiática. El local es bastante amplio, al principio tienen dos mesas separadas y rodeadas de maderas. Al final del pasillo hay un mayor comedor, con fuerzas mesas. Entre éstas no hay demasiado espacio. También tienen una terraza cubierta (por lo menos cuando hace frío) y otro espacio en la misma terraza. Las mesas están bien paradas, con platos y recipiente de cerámica con diseños hermosos y originales. También, diferentes cuencos con las salsas.
El sistema por pedir es el mismo que en la mayoría de restaurantes de este estilo. Tienen una amplia carta, que aún es más extensa las vísperas y festivos. Empieza con entrantes típicos como: gyoses, bolas de pulpo, gambas rebozadas, pollo rebozado, ensaladas, sopas, wakame, etc. Y la segunda parte está dedicada a los distintos tipos de sushi: makis, uramakis, nigiris, tártaros, etc. De cada uno de los platos puedes pedir la cantidad que desees y repetir las veces que quieras. Con la condición de no dejar platos con comida en la mesa, si ocurre esto hay que pagar un suplemento.
Las bebidas y los postres tampoco están incluidos.
Cabe decir que la variedad de sushi es grande, existen propuestas para todos los gustos. Tanto el salmón como el atún son de calidad. Lo único que quizás hacen de más, o que encontramos más exagerado, es la cantidad de arroz que ponen en los nigiris. Son muy grandes. Entonces tienes que estar al caso porque hartan más.
El servicio es amable y atento. Atendieron todas las demandas que les hicimos y cuando pagábamos nos pidieron si era la primera vez que íbamos y si estábamos contentos, si nos había gustado. Lo que no siempre ocurre.
Mireia Jurado
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12 Diciembre 2024
8,0