Nos ganaron en la puerta: trato excelente y platos inmensos.
"Estábamos mirando la fachada un poco indecisos y salió un señor muy amable a darnos un folleto en mano para que lo viéramos mejor. La verdad es que nos ganó con ese gesto; da gusto cuando se preocupan por facilitarte las cosas antes incluso de entrar.
Al final nos quedamos y fue un acierto. Pedimos un menú para dos con hamburguesas, patatas para compartir y bebidas. Estaba todo muy bueno, comida honesta y rica. 10/10.
Un dato clave para la próxima: me fijé en los platos combinados que sacaban a otras mesas y se veían INMENSOS, cargadísimos de comida. ¡Así sí!
En resumen: Buena atención desde el primer segundo y raciones generosas.