Los dueños, a cierta hora de la noche, se van y dejan el local abierto, cierto día puntual ponen una cortina y yasta. Puede entrar cualquiera.
El otro día un chaval llamado Samuel Vergara se estaba autocortando un durum. Es chill pero peligroso.
Es necesario que pongan cámaras.
Aparte, hay una moto en el baño, por lo que el cuidado del local es mejorable.
Le doy tres estrellas