La comida estaba muy buena. Quedamos muy satisfechos. ¡Volveríamos sin dudarlo!
Balázs Petö
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05 Abril 2026
10,0
Ah, la inolvidable experiencia gastronómica en Pizzería Don Camilo. Un lugar donde no solo comes… sino que también pones a prueba la resistencia de tu sistema cardiovascular.
Fuimos tres comensales inocentes y salimos convertidos en un experimento clínico digno de estudio sobre hipertensión aguda inducida por cloruro sódico. La carta prometía cocina italiana, pero lo que recibimos fue una reinterpretación extrema del mar Muerto.
La Puttanesca, por supuesto, cumplió con su perfil salino esperado: aceitunas, alcaparras, anchoas… todo correcto. Pero lo realmente innovador fue comprobar cómo platos como la lasaña boloñesa o unos simples spaghetti podían competir en intensidad con una salina industrial. Aquí no hay discriminación: todo se sala con el mismo entusiasmo.
Al comentar educadamente el asunto, el camarero nos ofreció una explicación digna de Sigmund Freud: “igual el cocinero está enamorado”. Claro, el amor… ese estado emocional que, según parece, sustituye la sal por cucharones enteros de sodio. Una teoría revolucionaria: olvida el control de calidad, lo importante es el estado sentimental del chef.
Tras la comida, notamos cómo nuestro organismo reaccionaba de forma inmediata. La tensión arterial subiendo con más rapidez que el precio del aceite de oliva. Riñones trabajando en modo “ultra rendimiento”, invocando la diuresis como si no hubiera mañana. Echamos de menos una guarnición de potasio para equilibrar la balanza… quizás un plátano terapéutico de cortesía.
Consideramos seriamente pedir un comprimido de Seguril en lugar del postre, pero no figuraba en la carta (fallo imperdonable, dado el concepto).
En resumen: si buscas una experiencia culinaria intensa, casi médica, donde cada bocado te recuerde la importancia del equilibrio electrolítico, este es tu sitio. No es solo una comida, es una invitación a reflexionar sobre la vida, el amor… y la presión arterial.
Ah, the unforgettable dining experience at Pizzeria Don Camilo. A place where you don't just eat… you also test the endurance of your cardiovascular system.
Three of us unsuspecting diners left transformed into a clinical experiment worthy of study on acute hypertension induced by sodium chloride. The menu promised Italian cuisine, but what we received was an extreme reinterpretation of the Dead Sea.
The Puttanesca, of course, lived up to its expected salty profile: olives, capers, anchovies… all good. But what was truly groundbreaking was seeing how dishes like the lasagna Bolognese or even a simple drink could compete in intensity with an industrial salt flat. There's no discrimination here: everything is salted with the same enthusiasm.
When we politely mentioned the matter, the waiter offered an explanation worthy of Sigmund Freud: “Maybe the chef is in love.” Of course, love… that emotional state that, apparently, replaces salt with whole ladles of sodium. A revolutionary theory: forget quality control, what matters is the chef's emotional state.
After the meal, we noticed how our bodies reacted immediately. Our blood pressure rose faster than the price of olive oil. Our kidneys were working in "ultra-high performance" mode, invoking diuresis as if there were no tomorrow. We missed a potassium-rich side dish to balance things out… perhaps a complimentary therapeutic banana.
We seriously considered ordering a Seguril tablet instead of dessert, but it wasn't on the menu (an unforgivable oversight, given the concept).
In short: if you're looking for an intense, almost medical, culinary experience where every bite reminds you of the importance of electrolyte balance, this is the place for you. It's not just a meal; it's an invitation to reflect on life, love… and blood pressure.
Ramón Rodríguez
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05 Abril 2026
6,0
Estábamos muy interesados en las lasañas, ya que ofrecen unas 5 variedades. Sin embargo, la lasaña de berenjena resultó ser solo una parmigiana, y la lasaña del día estaba nadando en demasiada salsa. Los calamares estaban realmente buenos, pero los mejillones estaban cubiertos de salsa de pizza, y aunque la salsa en sí estaba rica, no combinaba bien con los mejillones. En general, la comida fue mediocre. El servicio es bastante bueno y los chicos son amables. Me gustaría destacar que hay un ascensor al segundo piso para personas con discapacidad y un baño accesible, aunque le falta un letrero adecuado. En el baño de mujeres, falta una manija en la puerta y no hay ni un solo gancho en los cubículos. En general, nuestras impresiones fueron mixtas. He oído que la pizza aquí es buena, y olía de maravilla mientras se cocinaba. Quizás volvamos solo para probarla, pero no estoy seguro. ¿Recomendaría este lugar? Si buscas una comida exquisita, probablemente no sea el lugar ideal, ya que la comida es bastante normalita y puedes encontrar sabores mejores en esta ciudad. Pero si quieres tomar una cerveza o disfrutar de unos cócteles, es una opción aceptable.
Ana Chu
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03 Abril 2026
6,0
Cada vez que pasábamos por este lugar, comentábamos que deberíamos entrar, porque parecía bastante interesante.
Pero cuando finalmente llegamos, lamentablemente, el lugar nos decepcionó un poco.
Pedimos lasaña de berenjena, pero en realidad era más bien parmesana, porque no tenía láminas de masa de lasaña. Aunque el plato en sí estaba delicioso. En la lasaña de pescado (ese día era un aperitivo), en cambio, casi solo había masa y demasiada salsa bechamel. Los mejillones estaban cubiertos de salsa de pizza, así que apenas se notaba su sabor; además, algunos estaban vacíos. Los calamares no estaban mal de sabor, pero no estaban limpios, y al morderlos, la membrana se estiraba como goma. Fue bastante incómodo comerlos.
En general, no puedo decir que todo fuera tan malo; creo que sus pizzas deben estar deliciosas, al menos tienen muy buena pinta.
Sin duda volveremos para comer pizza y pizza.
Anna Pavlenko
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03 Abril 2026
6,0
Comí bastante bien y el camarero, el chico con coleta, muy muy buen servicio
Jose Guerrero
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31 Marzo 2026
8,0
Comimos dos pizzas allí para el almuerzo. No eran baratas, pero estaban muy buenas. Horneadas en horno de leña, se notaba la diferencia. El servicio fue atento. Hay una agradable terraza al aire libre.
Heinrich
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26 Marzo 2026
10,0
Hacía mucho viento y el personal hizo todo lo posible para que lo pasáramos bien 🥰
Gudrun Liljeson
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18 Marzo 2026
10,0
¡No entiendo cómo un lugar como este solo tiene 4 estrellas!
Comida buenísima, servicio excelente y rápido 👌🏻
Ana Coutinho
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17 Marzo 2026
10,0
Visité el restaurante por primera vez el lunes 9 de marzo, después de viajar desde el Reino Unido. Estaba un poco cansado y encontré Don Camilo a cinco minutos del hotel. La pizza estaba buenísima y los postres también (tiramisú y un cannoli).
Al día siguiente revisé la cuenta porque me pareció un poco cara (debería haberla revisado bien antes de pagar, lo sé, pero estaba cansado), y descubrí que nos habían dado la cuenta de otra persona. Así que volvimos el miércoles y les explicamos el error. Fueron muy amables, encontraron nuestra cuenta en sus registros y nos ofrecieron devolvernos la diferencia en efectivo. Como teníamos hambre, volvimos a comer allí y nos descontaron la diferencia de la cuenta.
Esta reseña trata en parte sobre la deliciosa comida, pero también para elogiar su excelente atención al cliente. ¡Un diez!
Johnno
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12 Marzo 2026
10,0
Deliciosa Paela con verduras, todo buenísimo.