A ver… la habitación espectacular por las vistas, es cierto que no tienen tv pero yo llevaba el portátil y nos apañamos con eso.
El baño durante las tres noches hacía ruido como si una cisterna o cañería estuviera todo el tiempo pasando agua, mi chico se lo dijo a uno de los dueños, nosotros cerrábamos la puerta y ya no se escuchaba tanto.
Para desayunar no tengas prisa, sobre las 9, pero tampoco vas a estar en un sitio así con prisas, te sientas, disfrutas de las vistas y desayunas tranquilamente.
Quizá no mola mucho que te acabes de levantar, abras las cortinas para dejar entrar la luz y las vistas y en la terraza estén los que vienen a tomar algo, da como rollo pero si lo han diseñado así, imagino que a ellos no les importa que esos clientes vean a los huéspedes desgreñaos.
Tienen piscina y un jardín muy bonito y cuidado y los perros son bienvenidos, solo por eso les daría las 5 estrellas.
Por lo general bien, nos estaba gustando mucho, no me pareció caro teniendo en cuenta que lo positivo era muy positivo hasta que nos arruinaron el finde, que además era mi cumpleaños, por querer ir de moralmente superiores y dárselas de comprometidos con la terrible lucha que sufren millones de mujeres a diario.
Cabe señalar que yo no pondría este dato si no fuera porque aunque intenté explicarle que yo entendía los motivos que le llevaron a tomar la decisión que tomó, no estuvo bien gestionado y que en futuras ocasiones que se le presentasen como está, ya tenía una nueva herramienta de conocimiento (basada en esta experiencia) para gestionarlo sin perjudicar a nadie que no lo mereciera. Pues no lo quiso integrar y a nosotros nos jodió un fin de semana que llevábamos esperando más de seis meses.
Y para que se entienda, mi ex pareja y yo que nos amamos infinito pero la vida nos está llevando por diferentes caminos que no sabemos llevar juntos, decidimos pasar mi cumpleaños allí después de más de medio año sin poder abrazarnos, tocarnos, olernos… imaginaos el grandísimo esfuerzo que tuvimos que hacer para decidir hacer algo que sabíamos de antemano que nos iba a volver a romper en mil pedazos el día de la despedida y aún así lo hicimos.
Elegí este sitio que está a medio camino entre él y yo, que aceptarán a nuestras perritas era decisivo.
Reservé de viernes a lunes, llegaríamos tarde ya que salíamos de trabajar, pues no pude tener peor suerte cuando el jueves, moviendo unas maderas en mi furgo, me cayó una en el pómulo derecho, imaginad mi ojo. ¡No podía ser, después de tanto tiempo me va a ver así!
Le llamé, se lo conté, nos reímos… me dijo que seguía estando preciosa…
Yo intenté maquillarlo pero podía notar que se sentía incómodo cuando íbamos a comer o a cenar por ahí, nos miraban así, como os imagináis, además, nuestra estética es fácil de juzgar, pero a eso ya estamos acostumbrados.
El último día íbamos a ir al castillo y un par de cosas más, la camarera vino a la habitación a la mañana para ver si necesitábamos algo, yo aún iba sin maquillar y ahí empezó todo, llamaron a la policía sin decirme nada, nos tomaron declaración por separado… en fin, muy desagradable todo. Ni castillo ni nada, a el le hacia ilusión llevarme al castillo y contarme sus recuerdos de niño allí.
Yo intenté explicarle al dueño que quizá hubiera sido mejor que con cualquier excusa de la reserva me hubiera llamado a mí en privado y me hubiera preguntado y yo, que entiendo que es un tema grave y muy serio, le hubiera enseñado sin ningún inconveniente los mensajes, las fechas, las fotos con mis amigas la noche que me lo hice… lo mismo que le enseñé a la policía.
De hecho, después de abrirle a la camarera la puerta y ver la cara que puso le dije a mi chico, “le voy a contar lo del ojo, creo que se ha quedado preocupada”.
Es de lo más lógico, teniendo en cuenta como está la sociedad que se preocuparan y quisieran tomar medidas pero ahora que ya saben que igual se pueden equivocar, pueden utilizar la nueva experiencia que tienen en futuros casos, ¿no?
Nuestros caminos siguen separados y los mantiene así el amor más bonito del mundo
Mª Carmen Torroglosa
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03 Febrero 2026
6,0
Experiencia de 10, comida casera y deliciosa, arroz espectacular, costillas riquísimas y tapas de sobresaliente, trato increíble de Dani siempre atento incluso con el local lleno, un sitio precioso y tranquilo, y además aceptan perros.
Paula Trenco
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22 Diciembre 2025
10,0
Nos sentimos increíblemente cómodos en Porta d'Itra.
Un alojamiento fantástico, habitaciones decoradas con mucho gusto, una ubicación perfecta, un servicio excelente, anfitriones amables y unas vistas fantásticas.
Estás a solo unos minutos del mar y en pleno corazón del parque nacional.
El ambiente era genial y la música también.
Y el restaurante merece una mención especial. La comida es absolutamente deliciosa. ¡Muy recomendable! ¡Tanto para desayunar como para comer! ¡No te lo puedes perder! :)
Disfrutamos tanto de nuestra estancia que incluso ampliamos nuestra reserva y sin duda volveremos.
Se admiten perros.
Ten en cuenta que la cocina del restaurante solo abre actualmente de 11:00 a 17:00 (más el desayuno de la mañana para los huéspedes del hotel).
Ki Ki
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26 Noviembre 2025
10,0
¡Qué lugar tan encantador con vistas increíbles! Los dueños son encantadores y muy serviciales. Cuando lo visitamos, estaba bastante tranquilo, pero nos hicieron sentir como en casa. ¡Y sin olvidar que la comida es increíble y está riquísima! Si aún tienes dudas, ¡no lo dudes y ve!
Lisa
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22 Noviembre 2025
10,0