Las pizzas están buenísimas, la de queso de cabra, un espectáculo!. Y los postres riquísimos los dos, pero la tarta de queso, especial. La atención inmejorable, nos aconsejó no pedir de más, pq las pizzas llenan mucho, y es de agradecer, porque el precio además, está genial. Un sitio muy muy recomendable. Lo único por lo que no poner un 5 en todo, es que hacia un poco de calor en el local...