La comida es simplemente deliciosa. El pollo frito es súper crujiente por fuera y jugoso por dentro, con un sabor muy bien sazonado que se nota desde el primer bocado. Las papas y los acompañamientos están bien servidos y calientes, y las salsas le dan un toque extra increíble.
El lugar se siente limpio y ordenado, y el servicio es rápido y amable, incluso cuando hay bastante gente. La relación calidad-precio es muy buena y siempre sales satisfecho. Sin duda, una excelente opción cuando se te antoja pollo frito de verdad. ¡Muy recomendado!
La verdad que bastante bien. La comida salió rápida y todo estaba como siempre. Nos atendió una chica que se llama Inés y fue muy maja y educada. Se agradece cuando te atienden así. Seguramente volveremos.