Reservamos por un grupo de 10 personas y nos instalaron en el comedor interior, con una mesa redonda y una gran lámpara, también redonda espectaculares.
El menú de 20€ consistía en ensalada verde con atún y sartén, bebida, postre y café.
La comida fue correcta
El lugar nos encantó, mucho aparcamiento, zona tranquila, tiene terraza para poder tomar algo, cosas que se agradece. El restaurante por dentro es grande con varias salas. La atención del personal muy bien, al igual que la comida, un sitio que recomendamos y al que volveremos seguro.
Hoy al finalizar la ruta en moto hemos parado a tomar algo, la atención ha sido muy buena, la chica recordaba lo que habíamos pedido cada uno (ya no hay servicio como este) y muy amable! Gracias por las olivas 🙂