12/01/2026: Fuimos a comer el día de Reyes con menú concertado,la comida muy buena,el único entrante q no gustó mucho fue él calamar pq no estaba tierno.
La chica q nos atendió durante la comida muy profesional,no puedo decir lo mismo de dos chicos q estaban trabajando ese día (uno jovencito y otro con coleta) ,primero el de coleta repartiendo las pinzas en los entrantes cojiendo la cuchara y el tenedor de donde se sirve la comida ( no hace falta ser camarero para saber q no se pueden poner en el centro de la mesa así y más viéndolo el cliente).
El más joven retiraba las cucharas de los platos de postre una a una dejando los platos en la mesa y goteando las cucharas del helado por el mantel para ir dejandolas encima de la bandeja q llevaba ,teniéndonos q apartar a un lado para q no nos manchará.
Ojo!!!! que en el menú también se paga el servicio y esos detalles se deberían cuidar.
09/01/2026: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
La Mozaira es uno de esos sitios donde entras y, sin saber muy bien por qué, te relajas. Está en plena huerta valenciana y se respira mucha calma desde el primer momento. Es una antigua alquería del siglo XVII convertida en un hotel con muchísimo encanto, cuidada con mimo y con una energía muy especial.
Cada habitación es diferente, con su propio estilo y personalidad. Son acogedoras, luminosas y están pensadas para descansar de verdad. Todo está lleno de detalles bonitos y de rincones donde apetece quedarse un rato sin hacer nada. Los jardines con naranjos y las terrazas hacen que la experiencia sea todavía más especial.
La ubicación es perfecta: muy cerca de Valencia, pero a la vez completamente alejada del ruido y del ritmo de la ciudad. Dormir aquí es hacerlo con tranquilidad y despertarte con una sensación muy agradable.
Y algo que marca muchísimo la diferencia es el trato. La atención de Pepe fue impecable: cercano, atento y siempre pendiente de que todo estuviera bien, con esa forma de cuidar al huésped que se siente natural y sincera. Te hace sentir como en casa desde el primer momento.
El restaurante acompaña perfectamente a la experiencia del hotel. Un espacio precioso, con mucha luz y con ese aire de alquería que conserva su historia. La cocina es mediterránea, bien hecha, con producto de temporada y platos que se disfrutan sin complicaciones, pero con mucho gusto.
La Mozaira no es solo un sitio bonito donde dormir o comer, es un lugar al que vienes a desconectar, a cuidarte un poco y a disfrutar con calma. De esos que apetece recomendar… y repetir.