27/12/2025: Hoy estuvimos comiendo en el restaurante y, la verdad, la comida estaba súper rica. El servicio fue educado y muy agradable. La comida tardó un poquito, pero nada exagerado ni fuera de lo normal.
Lo único que nos incomodó fue una mesa que teníamos al lado. Eran bastante maleducados y estuvieron gritándole a las camareras, siguiéndolas por todo el restaurante mientras repetían que “la fabada estaba fría”. Además, las interrumpían mientras atendían a otras mesas. Las camareras les decían con educación que en un momento consultarían el tema de su comida, pero aun así ellos seguían gritando.
En un momento, mientras hablábamos con una de las camareras y le comentábamos que algunas personas pueden ser un poco impacientes, ella sonrió de forma amable. Entonces la mesa de al lado empezó a decir que nos estábamos riendo de ellos, lo cual no fue así.
A pesar de esta situación incómoda causada por otros clientes, la experiencia con la comida y el personal del restaurante fue muy buena.
13/12/2025: Después de hacer un paseo por las luces de Navidad de Vigo, buscábamos un sitio tranquilo para parar a tomar algo. No queríamos cenar fuerte, solo tomar un vino y tapear… y acertamos de lleno con Casa Reme.
Empezamos con una botella de Mencía Mandamiando, muy buena, a 14,50 €, en terraza (con el 10 % de suplemento habitual). Nada más sentarnos nos pusieron patatillas y aceitunas, detalle que siempre se agradece.
Llegamos sobre las 19:00 y la cocina abrió a las 20:00. Pedimos:
Mini tortilla (5,5€), perfecta para compartir.
Tapa de queso manchego (5,5 €), muy rica y bien servida (8 cortes).
Tapa de croquetas de cocido (5,50 €), venían 10 croquetas. La ración son 20, al doble de precio.
Además, nos invitaron a una tapita extra: un montadito de jamón, todo un detalle. Acompañamos con otra copa de vino y estuvimos la mar de a gusto.
El local está muy bien situado: en pleno centro, pero lo suficientemente apartado del meollo de las luces como para estar tranquilos, sin agobios. Ideal para parar a tomar una botella de vino y picar algo después de pasear.
No probamos platos contundentes, así que de eso no puedo opinar, pero para vinos y tapas, totalmente recomendable.
La atención de la camarera, de diez: cercana y muy agradable.
Una experiencia muy buena para disfrutar de una noche bonita en Vigo y sus luces 🎄🍷