La comida aquí fue excelente, pero lo que alegró nuestro tiempo fue nuestro camarero Ruen (¡creo que ese era su nombre! ¡Disculpas si no!). ¡Fue encantador, paciente y súper educado con nosotros y se aseguró de que todo fuera genial para nosotros!
Buenas tardes hemos estado el día 10 de febrero, el personal genial y agradable, el sito espectacular y la cervecita con el montaito de chorizo picante con roquefort para llorar de bueno, totalmente aconsejable 👍🏻😉
En pleno meollo, este bar se las gasta de lujo. Con ambiente acogedor y una gama de bebidas y comidas buenísimas, es el sitio ideal para echar un rato con los colegas. El persona más majo que un sol. Perfecto para desconectar tras un día ajetreado, ya sea para charlar o para pasar una noche relajada.
Lo que más nos gustó fue el queso de cabra gratinado con miel y la ensaladilla, que ni nos dio tiempo a echarle una foto.
Todo de 10!