22/01/2026: El Parador de Villafranca del Bierzo se encuentra ubicado en el municipio del mismo nombre, a un minuto de la salida de la autovía A-6, desde la que el hotel se encuentra perfectamente señalizado, lo cual facilita bastante el acceso al mismo. Desde el Parador al centro histórico de Villafranca se puede acceder a pie en un paseo de no más de 5 o 6 minutos. Esta villa, que tiene cierta importancia en este tramo del Camino de Santiago, cuenta con edificios religiosos tan destacados como la Colegiata de Santa María de Cluny, la iglesia de San Nicolás el Real o la de Santiago (llegando a la misma y acreditando la imposibilidad de alcanzar la capital gallega por motivos físicos, se puede obtener la credencial compostelana) o civiles como el conjunto de edificaciones que conforman la calle del agua, el castillo de los marqueses de Villafranca o el Palacio de Arganza.
Por su ubicación, es un lugar ideal para visitar todos los lugares de interés que ofrece la región del Bierzo: Molinaseca, Ponferrada y su impresionante castillo de los Templarios, la herrería de Compludo, las casas de pizarra de El Acebo o Peñalba de Santiago, uno de los pueblos más bonitos de España ubicado en lo más profundo del Valle del Silencio, o Las Médulas, uno de los mayores yacimientos auríferos del Imperio Romano, de las que se pueden obtener unas magníficas vistas desde el restaurado mirador de Orellán o caminar entre las mismas desde el pueblo que da nombre al yacimiento hasta llegar a la espectacular Cuevona.
El Parador es un elegante y moderno edificio, cuya seña característica es la torre almenada que recibe al viajero desde el aparcamiento, y el cual cuenta con todas las comodidades y servicios necesarios para que la estancia resulte perfecta. Tiene un amplio aparcamiento en superficie, una amplia terraza rodeada de vegetación con vistas al pueblo, un amplio y acogedor salón con chimenea y una pequeña biblioteca y, sobre todo, una piscina climatizada con sauna, que gustará a pequeños y a mayores. También cuenta con una piscina de temporada para los meses de verano, en los que el calor también aprieta por aquí.
La habitación del Parador es funcional, con la cuidada decoración y mobiliario que son seña de identidad de la casa. En nuestro caso, con una cama supletoria, junto con la principal, aún así resultaba bastante amplia. A destacar también las excepcionales vistas que desde ella teníamos de toda Villafranca y de las montañas que rodean el municipio.
Pero si hay algo que nos sorprendió fue el buen hacer de los departamentos de cocina y comedor del Parador. Es conocida la calidad de los embutidos de la región berciana, por lo que probamos la cecina y la tabla de quesos de León (semi, curado, cabra con arándanos, Pata de Mulo y azul). También la selección de empanadas bercianas (Batallón y cecina de León con queso de cabra). Como entrante pedimos la ensalada de quinoa roja, berros, queso de manzana de Robles de Valcueva y aliño de castañas y de plato principal el canelón de jabalí con su jugo, que fue lo que más nos gustó durante nuestra estancia. En la segunda cena, como entrantes, además de los mencionados quesos unas croquetas de jamón y mejillón, y como plato principal, la costilla de ibérico con salsa de jengibre y berenjena con miel del Bierzo y la pasta salteada con frutos secos y setas y salsa de anacardos. En ambas ocasiones, pedimos de postre la tarta de queso templada con helado de membrillo, que junto con el canelón del primer día fueron los platos más destacados. Por otra parte, recibimos una atención excepcional por parte de todas las personas de comedor que nos atendieron durante nuestra estancia.
Y en cuanto al resto de personas con las que tratamos durante nuestro paso por el Parador, principalmente de recepción y dirección, simplemente destacar su profesionalidad y cercanía, asi como la ayuda recibida para organizar nuestra visita por la zona del Bierzo. Recomendamos totalmente el Parador de Villafranca del Bierzo y para aquellos que no lo conozcan merece, sin duda, una visita tras la reapertura.
04/01/2026: Solo hemos parado a comer y a desayunar en alguna ocasión y es todo de calidad y con un precio muy razonable