13/02/2026: Nem es uno de esos restaurantes a los que siempre apetece volver, incluso cuando no lo tienes cerca. No solo por lo bien que se come, sino porque sabes que cada visita va a ser distinta y, aun así, igual de acertada.
La carta cambia semanalmente, y eso no es un recurso de marketing: se nota que hay una cocina viva detrás, con una clara orientación oriental y una fusión muy bien pensada. Cada plato está equilibrado, sin estridencias ni sabores fuera de lugar. Todo encaja. Es el tipo de cocina que disfrutas en el momento y que luego te hace pensar en casa: “¿cómo habrán conseguido esto?”. Eso dice mucho del nivel y del criterio del cocinero, que demuestra saber perfectamente lo que hace y por qué lo hace.
Son propuestas que no encuentras en otros sitios, muy bien ejecutadas, con identidad propia y sin caer en lo obvio. Se nota una cabeza muy bien amueblada en cocina: técnica, sensibilidad y entendimiento del producto.
El servicio acompaña a la perfección. Las chicas que atienden son agradables, profesionales y cercanas, pero sin resultar invasivas ni intimidantes. Todo fluye con naturalidad y corrección, algo que no siempre es fácil de conseguir y que aquí sale redondo.
Y el broche final es siempre el mismo, porque no hay razón para cambiarlo: el yogur con lemon curd y granizado de romero. Un postre memorable. Si hubiera que ponerle sabor a Sitges, al paseo por la costa y al aire mediterráneo, sería ese: el aroma del romero convertido en postre. Fresco, elegante y perfectamente equilibrado.
En resumen, Nem es un restaurante al que volvemos siempre que podemos porque sabemos, sin duda, que vamos a comer excelentemente. Cocina con sentido, sabores bien construidos, un servicio impecable y una personalidad clara. Un sitio al que regresar no por costumbre, sino por convicción.
09/02/2026: Para mí, las tapas pueden ser un poco impredecibles; nunca he probado unas patatas bravas que realmente me hayan gustado.
Estas tapas estaban increíbles, y sin duda son las mejores que he probado. La carta es increíble: cada plato tenía texturas perfectamente combinadas y sabores intensos. De ahora en adelante, volveré aquí cada vez que vaya a Sitges.