06/01/2026: La experiencia en Palacio Ico ha sido un poco decepcionante si se tiene en cuenta el precio y las expectativas de un restaurante con Sol Repsol.
La comida está buena, no se puede negar, pero las cantidades son claramente escasas para lo que cuesta el menú degustación. El servicio, sin ser malo, no está a la altura de la categoría: sorprende que los mismos responsables atiendan también la recepción del hotel y que las comandas se dejen allí antes de ser servidas, algo que rompe bastante la experiencia.
Los tiempos fueron excesivos: entramos a las 14:15 y salimos a las 17:30 para 7 pases y postres, casi 30 minutos por plato, lo que acaba cansando más que disfrutándose.
Para rematar, con el pre-postre ya servido, comenté simplemente que me faltaba el moscatel del maridaje, que entendía correspondía al postre. La respuesta fue que el cambio de turno estaba bien gestionado y que ellos sabían lo que hacían, cuando en ningún momento había dicho nada al respecto. Que haya un cambio de turno en mitad de la experiencia —y que se traslade así al cliente— resulta muy poco habitual en un restaurante de este nivel.
En resumen, buena materia prima y cocina correcta, pero por muy familiar que se quiera transmitir el trato, no todo vale; cuidar más los detalles ayudaría a ofrecer una mejor experiencia.
24/12/2025: Nos alojamos en el Hotel Palacio Ico y nos decidimos a cenar en su restaurante. La experiencia fue simplemente espectacular. Se trata de un restaurante de alta categoría. Para mí, la primera vez que disfruto de un sitio como este y me encantó. Optamos por un menú degustación con maridaje, propio de un restaurante de categoría (Sol Repsol, Guía Michelín), y fue todo un acierto. Gran variedad de platos, sabores muy bien equilibrados y todo estaba riquísimo, con productos de Lanzarote tratados con mucho respeto y mucho nivel. Nos encantó la vajilla en la que se emplataba!
No es un restaurante grande; la decoración en madera y la iluminación lo hacen muy acogedor, por lo que la cena fue en un ambiente muy cálido y tranquilo, ideal para disfrutar sin prisas. La música de fondo nos encantó y acompañaba perfectamente la velada, creando una atmósfera muy agradable y especial.
Queremos destacar especialmente el trato del personal, cercano, amable y muy profesional. Se nota el gran trabajo que hay detrás, tanto en cocina como en sala, explicando los platos y el maridaje con detalle y haciendo que la experiencia fuera todavía mejor.
Todo estaba riquísimo!!!
En conjunto, fue una cena memorable, de las que disfrutas de principio a fin. Un restaurante totalmente recomendable y una experiencia gastronómica que repetiríamos sin dudar.