06/10/2025: Caminé por la avenida Miramar cuando el cielo empezaba a dorarse, olí ese aroma que solo una pizzería auténtica puede emitir, y entré. Me recibieron con calidez, me sentaron en la terraza donde podía ver el mar a lo lejos y el murmullo de la avenida.
De entrada pedí una provolone Da Vinci (queso fundido con jamón serrano y orégano, que vi en la carta). Luego no dudé y pedí una pizza especial “Mar y Tierra” con ingredientes del mar y de la huerta, masa fina crujiente, mucha mozzarella. Para rematar, un postre brownie con helado para cerrar con broche dulce. De bebida, vino blanco local bien frío.
La provolone fue perfecta para abrir: queso derretido, sabor intenso, pan caliente para mojar. La pizza era un espectáculo: bordes crocantes, centro jugoso, ingredientes frescos que no opacaban unos a otros. El brownie con helado fue cierro ideal: textura densa, calor/frío mezclados. El vino acompañó sin imponerse.
El servicio fue amable, cercano: el camarero me dejó ver la carta de vinos, me contó que muchas pizzas salen de horno de leña, preguntaba si quería crujiente extra, cuidaba que la copa no quedara vacía. En momentos de terraza llena hubo pequeñas esperas, pero nada grave.
El ambiente tiene ese aire que buscas: música suave de fondo, mesas bien distribuidas, risas calmadas, la luz bajando. No es restaurante formal, pero se siente cuidado.
24/08/2025: Mi pizza hawaiana me pareció riquísima; no escatimaron en ingredientes. Éramos un grupo grande y todos disfrutaron de su comida. Te sientas junto al mar y puedes escuchar las olas. ¡Muy recomendable! 🙏🏾