Todo estupendo, restaurante de alto nivel, platos muy trabajados, buen servicio y ambiente genial.
Para repetir.... 💯
Oswald
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08 Marzo 2026
10,0
Comida excelente y trato muy bueno. Recomiendo probar el pulpo y las croquetas, que están exquisitas. El arroz de carabiniero estaba muy bueno, aunque un poco salado para mí gusto.
Hay restaurantes que alimentan, y hay restaurantes que dejan huella. Kanròs, en Alcázar, pertenece sin lugar a dudas a la segunda categoría.
Celebramos una comida familiar para quince personas, y desde el primer instante entendimos que no sería una simple reunión en torno a una mesa, sino una experiencia gastronómica con todas las letras. El espacio, elegante y de líneas contemporáneas, respira una modernidad serena. La decoración, trabajada con un cuidado casi artesanal, demuestra que aquí cada detalle importa: luces cálidas, materiales nobles, una armonía estética que envuelve al comensal y lo predispone al disfrute.
Pero si el escenario seduce, el equipo humano enamora. En cabeza, el chef Pakito, auténtico maestro del oficio, orquesta una cocina con identidad propia, basada en el producto de mercado y en una técnica impecable. Desde la cocina hasta la sala, el servicio es simplemente ejemplar. Profesionales solventes, atentos sin invadir, con una sincronización admirable. Mención especial merece Andreu, que nos acompañó durante toda la comida con una combinación perfecta de profesionalidad y proximidad, sabiendo leer el ritmo de la mesa y anticiparse a cada necesidad.
La propuesta gastronómica es un canto al producto de primerísima calidad. Los entrantes marcaron el tono de excelencia: el tiradito de pescado mantequilla, delicado y sedoso, se fundía en la boca dejando una persistencia sutil y elegante; las croquetas de pato, cremosas e intensas; el pastelito de foie y boniato, equilibrado y sugerente; los baños, esponjosos y llenos de matices; y el espectacular tuétano a la brasa, servido en el propio hueso, profundo y untuoso, de esos platos que invitan al silencio reverencial.
Los principales no quedaron atrás. Las carnes, de una calidad superlativa, lucían en cocciones precisas: los entrecots, jugosos y llenos de sabor; el cochinillo a baja temperatura, de una textura melosa que se deshacía literalmente en boca. En el apartado marino, tanto el atún como la corbina mostraban una frescura extraordinaria y una ejecución que respetaba al máximo la nobleza del producto. Auténticos bocaditos de cardenal.
Y cuando parecía que la velada había llegado a su cenit, la colección de postres elevó aún más el listón: la calabaza en texturas, creativa y sorprendente; la torrija caramelizada, pura glotonería bien entendida; y el impresionante lingote de chocolate con frutos rojos, intenso y equilibrado, pusieron el punto y final a una experiencia redonda.
En definitiva, Kanròs es mucho más que un restaurante: es un espacio en el que la cocina, el servicio y el ambiente confluyen con una coherencia admirable. Un sitio para repetir, para celebrar y para recomendar sin reserva alguna. Altamente recomendable.
Toni Celedonio Cerveró
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27 Febrero 2026
10,0
Si os apetece una degustación donde la explosión de sabores te lleven al paraíso ,este es tu sitio....nos encanta y siempre que podemos vamos, ya son algunos años y sinceramente es de los sitios que más agusto vamos, y sin olvidar que tienen un personal excelente, algunos llevan muchos años y siguen tan atentos como el primer día .
Sandra Vazquez Catala
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19 Febrero 2026
10,0
Sitio espectacular. Me alucinó. Volveré sin duda, incluso vale la pena desplazarse desde Torrent/Valencia.
Sitio para aparcar cerca
Sitio perfecto para una cena tranquila y elegante con pareja o amigos.
Comida muy sabrosa, buena calidad-precio.
Jaume Aracil Andrés
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14 Febrero 2026
10,0