Fuimos el Día de Reyes, día de llenazo total, y aún así nos encantó. Para los que seáis padres, tienen menú infantil (muy rica la lasaña que pidió mi hija) y tronas. Punto a favor también, que tienen información de todos los alérgenos a disposición de los comensales (justo coincidió que mi hijo es celíaco, y el señor de la mesa de al lado también). Opción segura sin contaminación cruzada.
La comida me gustó mucho. Probé la flor de alcachofa (espectacular) y el arroz negro (las gambas son tamaño uña) pero estaba muy muy bueno, se nota una buena ejecución detrás. Cantidad correcta para una persona que coma normal.
Pedimos aparte el pan tumaca, y para nuestro hijo, gambas al ajillo con patatas y huevo, que estaban espectaculares. Tiene año y medio...Y se terminó el plato solito, que era bastante generoso.
El servicio correctísimo pese a ser un día de tanta afluencia. Sin duda, es un sitio, que si te gusta el buen arroz y el producto fresco, es para repetir.