Paramos un momento con la bici a tomar un café rápido para entrar en calor, en pleno diciembre. La chimenea a toda máquina, daba gusto. El camarero muy amable, gran café, buen pincho, una grata sorpresa.
Desde el trato hasta el postre, todo fue un 10. La atención de Mariano y la calidad de la comida son sin duda alguna lo más destacable. Tremenda ejecución de platos sencillos que con un giro y otro enfoque se convirtieron en algo sublime.
Su cachopo es seguramente de lo mejor que he probado, combinación perfecta entre la carne, con sabor a carne y el relleno
Lugar acogedor de donde siempre te vas contento. Desde que lo conocimos, hemos celebrado comidas con amigos, celebraciones familiares y este año las bodas de oro de mis padres. No puedo estar más agradecida. No sólo la comida fue deliciosa. El cariño y los detalles, además de todo el trabajo y esfuerzo que supone un evento un 17 de agosto, hicieron para mi familia un día inolvidable. ¡Muchísimas gracias!
Pido perdón por remolonear en la mesa, la comida excelente , el trato exquisito y una paciencia con los niños increíbles , por comentar algo negativo, la carretera