06/04/2026: El Mercat: donde la calidad, las vistas y la bebida te levantan .
"Después de dar vueltas como pollo sin cabeza, comparando cartas y oliendo calamares desde la calle, decidimos parar en El Mercat. ¿Razones? Calidad, menú, situación y vistas. En ese orden, pero las vistas pesaron mucho.
Acertamos.
Pedimos menú. Empezamos con una ensalada de ahumado que no estuvo mal. Correcta. Sin aspavientos. Luego unos calamares rebozados caseros que se notaban: nada de esos aros de goma congelada que parecen neumáticos de juguete. Estos tenían textura de verdad. Punto para ellos.
Las gambas al ajillo... bueno, le eché de menos un poco más de ajo. Pero gustos colores. Hay quien prefiere que el ajo se presente, se identifique y luego se vaya. Yo soy de los que quieren que el ajo te dé una colleja al entrar. Aquí fue más un saludo discreto. Cuestión de filosofía.
El arroz de gambas y langostinos fue lo mejor. Muy buen arroz, además, llevaba unos toques de alioli que sentaron de maravilla. Porque el alioli , puesto en el momento justo, es la diferencia entre un arroz correcto y un arroz que recuerdas. Y el arroz tenía ese socarrat que tanto nos gusta, pero sin pasarse. Crujiente, no quemado. El punto exacto entre 'qué rico' y 'se me ha pegado la dentadura'. Un aplauso para el cocinero.
El postre, incluido en el menú. Los normales. No esperes una tarta Sacher, pero cumplen. Flan, tarta de queso,bola de helado ,fruta eso. Lo justo para no irte con el sabor de la cuenta sola.
Ahora, la bebida. Aquí es donde te levantan ,los menús,todos sabemos dónde suele estar la trampa. Los tercios a 3,50€. El agua filtrada a 2,50€. Los cafés, en cambio, precios normales. Por no llorar del todo.
Pero bueno, hay que entenderlo: estás en una terraza acristalada con vistas a la playa y al castillo de Peñíscola. Eso no lo regala nadie. Las vistas se pagan, y aquí las cobran con cariño y con factura detallada.
El servicio, bueno. Atentos, rápidos, sin prisas pero sin pausas.
En resumen: calidad correcta, arroz notable con socarrat en su punto y toques de alioli, calamares caseros, gambas discretas de ajo, postres sin sustos y unas vistas que te limpian el alma (y la cartera, especialmente en los tercios). Si vas, asume que la bebida va a ser el momento de apretar los dientes. Pero merece la pena por el paisaje, ese arroz y la tranquilidad de saber que al menos el café no te arruina."
27/03/2026: Pues la experiencia no ha sido muy buena. Mal detalle de los camareros, que a la mesa de al lado le ofrecen un chupito y a nosotros no. Nos cobraron 41€ por 1/2 de pulpo y 6 croquetas. No se, no me gustó nada la atencion