Simplemente genial la experiencia . El personal fue muy amable y agradecimos las explicaciones de cada plato.
El restaurante se encuentra en el centro de Zafra, junto al Parador , buena ubicación y buen ambiente interno.
Reseñaría que echamos en falta una carta algo más larga , simplemente eso.
Esther Arroyo galindo
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21 Marzo 2025
De 10. Desde el servicio al hilo musical. En lo principal, carta corta pero variada en sabores y texturas. Cocina con mano e imaginación para darle una vuelta a algunos clásicos (sorrentinos mención aparte). El canelón de pulpo sorprendente desde la presentación al sabor. Y la chocotorta que recuerda al tiramisú debería ser un imprescindible en tu visita. De lo mejor si no el mejor de Zafra.
Jorge del Castillo García
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08 Marzo 2025
Excelente cena! Disfrutamos mucho, desde el aperitivo hasta el plato principal (no comimos postre). Servicio muy atento y muy buenos consejos. Recomendamos sinceramente este restaurante, los sabores están muy presentes y la presentación muy cuidada! muy muy buen momento
Perier Florence
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05 Marzo 2025
El equipo trabaja muy bien, se ve que todos ponen todo de su parte para prestar un buen servicio. Con respecto a la comida hemos tenido luces y sombras. La mayoría de los platos han salido justos de temperatura, más bien tirando a frío y no es porque el servicio tardara porque te lo traen según lo acaban de montar. Todo estaba bueno, pero nos esperábamos un poco más de sorpresa en los sabores dada la categoría del restaurante y en comparación con otras experiencias similares que hemos tenido. De todo lo que probamos destaco el sorrentino de cordero y la chocotorta.
TANIA GONZÁLEZ
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02 Marzo 2025
Nos encantó, la ensalada de tomatitos espectacular, y Javo te trata como si estuvieras en casa Merece la pena ir y probar cada plato que nos ofrecen Carmen y Javo con cariño y muchísima dedicación.
carmen de arcos
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01 Marzo 2025
Estuvimos de paso por Zafra y reservamos para cenar. La comida muy buena y un trato especial del personal.
Miguel Aguila
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28 Febrero 2025
En mi primera visita a este restaurante, decidí diseñar mi propio menú degustación a partir de los platos para compartir. Una experiencia que, lejos de ser un simple recorrido por la carta, se convirtió en un festín de matices bien equilibrados y ejecución impecable.
Comencé con un clásico que nunca falla: un jamón ibérico de excelente calidad, pleno de aroma y sabor.
El segundo plato fue un carpaccio de solomillo de bellota, dispuesto sobre una base de ensaladilla que parecía elaborada con bonito, aunque no confirmé este detalle. Más allá de la incertidumbre, la combinación funcionaba a la perfección: la carne, fina y sedosa, encontraba en la ensaladilla un contrapunto cremoso que realzaba su delicado sabor.
A continuación, me dejé sorprender por una recomendación fuera de carta: unos níscalos salteados, coronados con una yema de huevo que, al romperse, envolvía el conjunto con una textura sedosa y un sabor profundo. Un plato que brillaba por su sencillez y equilibrio.El cuarto fue, sin duda, el plato estrella del día: unas mollejas de ternera con salsa de oloroso y crema de yuzu. Perfectamente doradas por fuera y de interior jugoso y tierno, estas mollejas ofrecían un contraste de texturas impecable. La profundidad del jerez y el toque cítrico del yuzu añadían equilibrio y sofisticación, convirtiéndolo en un platazo.
El quinto fue una entraña perfectamente en su punto, acompañada de pimientos del piquillo confitados y un interesante dúo de salsas: un pesto de albahaca , y una emulsión de berenjena que aportaba cremosidad y un sutil toque ahumado.
El sexto plato, otro fuera de carta, fue una sorpresa: unos callos que combinaban la untuosidad clásica de este guiso con una textura más aterciopelada, gracias a la cremosidad que aportaba el yuzu. Un giro inesperado pero brillante.
Para cerrar la comida, un postre que estuvo a la altura: un tocinillo de naranja, delicado, aromático y equilibrado en dulzor, acompañado de una copa de Pedro Ximénez Lagar Blanco, cuya intensidad y notas pasificadas redondeaban el final de la experiencia.
A lo largo de la comida, disfruté de un magnífico vino: Finca los Hoyales 2014, de la bodega Cruz de Alba. Un tinto de color granate intenso que, en nariz, desplegaba una complejidad fascinante, con marcadas notas de fruta negra, especias y un sutil fondo balsámico, integrados con una madera elegante y bien equilibrada. En boca, se mostraba estructurado y sabroso, con carácter pero sin perder la finura que lo define. Su persistencia estaba marcada por recuerdos de fruta negra madura, torrefactos y un final aterciopelado que armonizaba a la perfección con los platos más contundentes del día.
Mención especial merece el servicio: atentos, eficientes y con ese equilibrio entre cercanía y profesionalidad que hace que la experiencia gastronómica alcance su máximo esplendor.
Rikyphoto
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23 Febrero 2025
Maravillosa comida. Trato excelente. Totalmente recomendable.
Valentin Sanchez
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21 Febrero 2025
Buena comida, gran servicio.
Agradable interior buena música.
Dave Wouters’
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20 Febrero 2025
Si me pidieran definir este restaurante con una única palabra, lo tendría bastante claro, SABOR, y además en mayúsculas, porque todos y cada uno de los platos que pudimos degustar se caracterizaban por el increíble sabor de sus ingredientes principales, sin trampa ni cartón y sin utilizar ningún tipo de aderezo o potenciador. Una baza bien jugada, pues han sabido sacar partido a cada uno de los platos de su propuesta gastronómica.
Una cocina, que evidentemente tiene un fondo muy tradicional argentino, pero una evolución en cuanto a la elaboración y presentación con mucho gusto y mimo de los platos, convirtiéndolo en un disfrute para el comensal.
Sus señas de identidad carta amplia, producto de muchísima calidad, elaboración y presentación muy cuidadas y donde tanto la comida como el servicio, muy eficiente por cierto, son exquisitos.
Mi enhorabuena. Sin duda, volveré.
Amundsen76
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27 Enero 2025