Hoy hemos comido en Doña Francisquita con un chico de intercambio de Estados Unidos y ha sido una experiencia inolvidable. Cuando terminó de comer se le iluminó la cara y dijo, literalmente:
“Esta ha sido la mejor comida de mi vida.”
Un momento precioso que dice más que mil palabras.
Queremos agradecer de corazón a Blanca, Juan, Lucía, Chío, Baldomero y Manoli por su trato, su profesionalidad y, sobre todo, por el cariño con el que nos han atendido. Nos hemos sentido cuidados desde que entramos hasta que salimos.
La comida ha estado espectacular, pero lo que realmente marca la diferencia es el equipo humano que hay detrás. Gracias por convertir una comida en un recuerdo para toda la vida.
Sin duda, volveremos. ❤️
Comida deliciosa y servicio rápido!
Tienen sillita para bebé.
Lo que no me gustó fue que cuando preguntamos por algún alimento para la bebé (trozos de tomate) se pusieron como de mal humor y cerraron completamente la posibilidad.