11/01/2026: Desde que se contacto con Julio un año y medio antes de nuestro enlace, nos facilitó muchas cosas, accedió a algunas peticiones nuestras, y en otras no, lógicamente como comercial. Con conversaciones con amigos que se casan en este año entrante, todos recalcaron la rareza de tener que abonar la totalidad de la cuantía antes de la misma boda. Todos ellos se extrañaron mucho ya que, con razón para ellos, no teníamos ningún arma en la mano para pedir o exigir después nada. Llegó nuestra boda NOVIEMBRE 2025. La recepción según nos comentan la totalidad de nuestros invitados genial tal y como se probó el día de la prueba de menú y gran cantidad de comida. María, nuestra coordinadora de la celebración, un encanto de mujer y muy atenta, lástima que el metre de nuestra celebración... Pusiera el negro en el evento. Con las gambas pasó algo que nunca sabremos, ya que no eran los platos por mesa hablado ni la cantidad que se debería tener. El metre mismo le dijo a la hermana del novio (lógicamente sin saber quién era) que un palet de gambas se había volcado al suelo. Algunos invitados nos reflejaron días después del enlace malos modos hacia ellos que tuvo el ya mencionado metre. Para vuestra tranquilidad futuros novios, nos enteramos semanas después, que ya no trabaja allí. Lástima que nos tocara en el día más bonito de nuestras vidas. Recalcamos y valoramos como algo muy positivo, la empresa facilitada por la Hacienda para el servicio de DJ del evento. Supo animar en cada momento la celebración, adaptándose a nuestros gustos desde el primer momento. ¡Por lo demás todo perfecto! Muchas gracias a la Hacienda.
02/01/2026: La hacienda es muy bonita, sus salones preciosos y el personal muy comprensivo y cercano, facilitan todo lo posible, el trato de María fue genial. Ahora bien, elegimos un salón que tuvo quemadoras en la carpa en julio y no pudo estar para noviembre (me dio la impresión que por dinero). Los otros salones, preciosos pero no los habríamos elegido para nuestra boda nunca porque no eran nuestro estilo. El salón en el que finalmente nos casamos, tenía una grieta en el cuadro eléctrico lo que hizo que al llover el día de nuestra boda nos quedáramos sin luz, el personal se pusiera nervioso y todo se adelantara demasiado. Todo esto hubiera sido evitable si el mantenimiento de sus instalaciones estuviera al día y se invirtiera el dinero en las reparaciones necesarias que el personal que trabaja ahí diariamente estoy segura que conoce.