20/08/2025: Visité recientemente Nanami, un restaurante en Gandía que promete una experiencia culinaria con toques modernos y un ambiente desenfadado. Mi experiencia fue una mezcla de aciertos y desaciertos, con algunos platos destacados y otros que dejaron que desear. A continuación, detallo mi impresión para que puedas decidir si este lugar merece una visita.
El servicio en Nanami fue correcto, sin alardes. El personal fue atento y amable, aunque no hubo nada que destacara especialmente en su atención. Cumplieron con lo esperado, pero no dejaron una huella memorable. El ambiente del local, por su parte, no es para quienes buscan elegancia. La decoración apuesta por un estilo informal, con un toque urbano que recuerda a un street bar. Las paredes están adornadas con grafitis coloridos que le dan un aire juvenil y desenfadado, perfecto para un plan relajado con amigos, pero no esperes un entorno sofisticado ni acogedor en el sentido clásico.
En cuanto a la comida, el entrante que pedimos, el Hakuna Batata, fue sin duda lo mejor de la experiencia. Este plato, compuesto por batatas dulces con carne de costilla deshilachada y queso fundido, es una combinación ganadora. La textura cremosa de la batata, junto con la jugosidad de la carne y el toque fundente del queso, crea un equilibrio de sabores que resulta delicioso y adictivo. Es un plato que recomendaría sin dudar a cualquiera que visite Nanama.
Por otro lado, el bao de costilla prometía mucho, pero no terminó de convencer. Aunque la carne estaba sabrosa, el pan bao resultó decepcionante: plano, sin la esponjosidad característica que debería tener un buen bao. No destacó en nada especial, quedándose en un plato correcto pero olvidable. Las guiozas fritas fueron otro punto bajo. Las pedimos fritas, pero se pasaron con la fritura, lo que las dejó algo duras y difíciles de disfrutar. El relleno, anunciado como de pato, no tenía el sabor característico de esta carne; más bien parecía una masa compacta de carne indeterminada, sin matices ni personalidad. Quizás al vapor habrían sido una mejor opción, pero no me arriesgué a comprobarlo.
Los fideos thai, otro de los platos principales, tuvieron una presentación bastante descuidada, casi desastrosa, lo que no invitaba a disfrutarlos. La pasta estaba un poco pasada de cocción, lo que afectó su textura, aunque el sabor no era del todo malo. Se notaba un intento por lograr un perfil asiático, pero no llegó a brillar.
En términos de cantidades, los platos eran adecuados, ni escasos ni excesivos. El precio me pareció justo para la calidad y cantidad ofrecidas, sin ser ni una ganga ni un abuso. En general, Nanami es un lugar que cumple si buscas un ambiente informal y algún plato destacable como el Hakuna Batata, pero no esperes una experiencia gastronómica redonda. Si estás en Gandía y buscas algo desenfadado, puede valer la pena probarlo, pero con expectativas moderadas.
10/08/2025: Fuimos 4 personas. La carta muy variada, Jorge atiende de forma espectacular, las raciones abundantes y todo muy rico.