Hemos estado 4 días yendo a este sitio y la verdad que todo un acierto. Mucha variedad de platos para desayunar y almorzar con producto de calidad y una atención genial. Los camareros son un amor y siempre atentos. Tiene un parque para niños que está muy bien y mesas al lado para comer y poder estar con ellos.
Una cafetería de especialidad de 10 , muy rico todo la comida y el café , tienen terraza y dejan acceder perros al interior .
Incluso les pusieron agua .
Recomendadisimo!
Nos habían dicho que era un buen restaurante donde se comía bien y había buen ambiente,además nos gustaba otro restaurante que hay de los mismos dueños, pero cuando fuimos nos llevamos una sorpresa muy negativa. El servicio es lento a más no poder. Se olvidaron de los segundos platos y nos tuvieron casi tres cuartos de hora esperando desde el entrante. La comida no se puede recomendar, parece todo precocinado, tiene buen aspecto pero al probarla, decepciona, al menos lo que nosotros pedimos. El ambiente es completamente desangelado y tremendamente ruidoso, casi insoportable. La carta es muy pequeña, apenas tiene para elegir en platos salados, creo que les va más lo dulce pues parece una cafetería y tienen bollería. Estábamos deseando irnos. Nos decepcionó muchísimo, no tiene nada que ver con el otro restaurante que tienen en la playa.