Ambiente tranquilo. Atención rápida. Café con leche con mollete de Antequera tostado con aceite y sal por 2,50 euros. En la terraza fresco a primera hora. Dentro más calor. Camarero en barra tarareando canciones de los 40 principales.
Jesus es una máquina , el trato y el servicio no pueden ser mejor , desde el buenos días hasta que le dices adiós todo perfecto, lo tiene todo controlado y te sirve al momento . Repetiría siempre