Excelentes tapas. Sabrosas, generosas y muy bien cocinadas: "caseras-caseras", como dice Arguiñano en el anuncio de la sopa.
Servicio rápido, amable y atento...
La cerveza, muyyyyy fría... es de agradecer.
Ese ambiente de "Bar de pueblo", sencillo, y que atrae.
Y el precio, mucho mejor que otros de la zona.
Si visitáis Tordera, no dejad de ir.