Local de segunda línea limitado por 2 pantallas para solicitar comida. Aunque hubiera más pantallas la cocina tampoco daría para más, por lo que la limitada productividad está en línea con la capacidad de solicitar comandas. Un sitio así en Barcelona quedaría colapsado en 15minutos. La comida bien y el local limpio. Canjear productos por coronas no funciona desde la barra. Por lo que si has acabado de comer y se te ocurre pedir un helado, y vas a la barra a canjearlo por coronas, es una odisea. El viernes tarde noche funciona bien porque la ocupación es del 20%