Comer en el Bar de Txomin es como comer en casa. Toda la comida es casera, la txistorra espectacular, el membrillo buenísimo y los platos principales todos hechos con cariño.
El que mas ha disfrutado ha sido mi hijo Diego de tres años. Gracias Elena, volveremos!
Restaurante donde comer, además de quedarte más que satisfecho en calidad precio, disfrutas de un momentazo gracias a Helena y cía.
Más que nunca se puede decir que comes como en casa con un trato abierto y divertido además de cercano. D.P.M. 😱😘Gracias por ello y por ser tan solidarios con la causa del cáncer
Volviendo de los Pirineos nos encontramos por casualidad con el restaurante Bar Txomin. Además de una comida exquisita, recibimos un trato extraordinario, muy cercano y acogedor. Entramos hambrientos y salimos con la tripa llena y una sonrisa en la boca. ¡Sin duda, un sitio al que volveremos!