Lugar muy acogedor, con un servicio excelente y una comida muy buena y casera.
Las chicas que te atienden son muy amables y serviciales.
Nosotros fuimos Casi a última hora de la noche y nos atendieron muy bien.
Hemos ido varias veces y siempre nos hemos sentido como en casa
Bar de tapas con muy buena relación calidad precio, en un entorno muy agradable tanto en interior - restaurado, debe ser entre primer o segundo cuarto de siglo XX) como en terraza. Servicio muy amable. Repetiremos cuando volvamos por La Garriga. Animo a probarlo.