05/01/2026: Es un buen sitio para celebraciones familiares. Tienen un menu razonable de precio con bebidas ilimitadas. Hicimos una celebración familiar y estuvimos muy cómodos, terminamos los adultos jugando unas cartas y los niños jugando en los columpios del exterior. Todo un acierto, repetiremos seguro.
04/01/2026: Asistimos a la cena de Nochevieja en el restaurante. La puntualidad fue impecable por nuestra parte, aunque al llegar nos encontramos con que el resto de los comensales ya se hallaban en una sala anexa, junto a una mesa de bar, disfrutando de aperitivos y bebidas que se pagaban por separado.
En ese momento, vivimos una situación de desconcierto: al intentar abonar nuestras consumiciones, no aparecíamos en la lista, lo que incluso nos hizo temer que nos quedaríamos sin cena de Nochevieja. Afortunadamente, una encargada resolvió el problema con rapidez.
Acto seguido, nos hicieron pasar al comedor principal, algo que pareció irritar considerablemente al que aparentaba ser el maître o dueño del local.
Una vez dentro, nos sirvieron el aperitivo y, minutos después, permitieron el acceso al resto de los invitados.
Valoré muy positivamente que durante la cena se permitiera consumir bebidas sin límite. En cuanto a la comida, tanto la calidad como la cantidad fueron más que satisfactorias.
A lo largo de la velada, observamos en varias ocasiones cómo el encargado reprendía a los camareros, llegando incluso a sacarlos de la sala para hablar con ellos en privado.
Pese a estos incidentes, tanto el encargado como el equipo de servicio mostraron una constante preocupación por nuestro bienestar. Destacó especialmente un camarero joven, atento y diligente, que en más de una ocasión se hizo cargo de nuestras peticiones cuando otros compañeros pasaban por alto nuestra mesa.
Mi única queja —y quizá la más significativa— es que, en mi opinión, la cena comenzó con considerable retraso. Esto afectó el ritmo de la velada e impidió que pudiéramos disfrutar del marisco como hubiera sido deseable. Aunque logramos recuperar el tiempo más adelante, el desfase fue tal que solo nos dio ocasión de tomar las uvas directamente en la mesa, sin poder brindar con la calma y el ambiente festivo propios de la medianoche.