Alcazaba
La Alcazaba, cuyo nombre al-Qasba viene a significar fortaleza urbana está situada en la ladera del monte Gibralfaro, en la pequeña bahía en la que se sitúa la ciudad de Málaga. Su posición estratégica hace que haya sido habitada por antiguas civilizaciones como los fenicios, que se establecieron en el monte hacia 600 a.c. Los romanos que se ubicaron en sus alrededores, en la ladera sur, donde aparecieron restos de una villa romana y también instalaciones industriales para la salazón de pescado y en la ladera oeste del monte de Gibralfaro, donde construyeron un teatro en el s. I. Durante la época islámica la Alcazaba fue construida inicialmente como fortificación para después convertirse en palacio-fortaleza, sede del gobierno de la ciudad.
Se tiene constancia por primera vez de ella durante la época del Emirato Omeya, al que es afín la ciudad de Malaqa, en tiempos de Abd-al-Rahman I en el 755, donde en las fuentes aparece mencionada la Alcazaba como fortaleza, ya que en el mismo siglo VIII se ordena la construcción de una mezquita en su interior, como mezquita aljama o de los viernes. Pudo estar ubicada en la actual Plaza de Armas, cumpliendo la función de aljama hasta que se construyó la nueva gran mezquita en la ciudad, en el siglo IX. De este primer periodo denominado Emiral, han aparecido restos de viviendas en la zona de entrada a la Alcazaba, en un espacio que no fue ocupado posteriormente al estar en la puerta de la fortaleza hasta el siglo XVIII, preservándose de este modo los restos, muy barridos, bajo la casa que se demolió en los años 40.
Los 100 años que duró el Califato es un período de prosperidad. Malaqa retoma su importancia como ciudad costera y puerto que había tenido en la antigüedad. En la actualidad se fecha durante el califato la construcción de algunas zonas de la Alcazaba en las que su aparejo es de sillares a soga y tizón característico de esta época, pero esta construcción quedó totalmente cubierta por las obras del período taifa y luego el nazarí.
El período Taifa y la fecha del 1014 es considerada como la del inicio de la independencia de los gobernantes locales contra el poder central. El Califato Hammudí se instala en Málaga, aunque tenemos muy pocas noticias en las fuentes escritas. Es un momento de gran inestabilidad y de la presión del avance cristiano. Es ahora cuando se ejecutan las primeras obras de envergadura, por lo que es a ellos a los que se atribuye el origen de la muralla. Fue esta dinastía hamudí la que inicia la construcción de la zona áulica en la Alcazaba como sede del poder, convirtiéndose en palacio residencia de los gobernantes de la ciudad hasta su conquista por los cristianos y no sólo mera fortaleza defensiva, por lo que se irá embelleciendo y dotando progresivamente de símbolos relacionados con el poder. De este período es la triple arquería con alfiz en el Palacio Taifa, con la que se intenta imitar la moda cordobesa y probablemente la primera Torre del Homenaje actualmente en el interior de la obra nazarí.
En cuanto a la propia fortaleza el período más importante para su conocimiento es el de Badis, rey de la taifa ziri de Granada que tomó la ciudad en el 1056, expulsando a los hamudíes y anexionándola a su taifa. A través de las Memorias de Abd-Allah, nieto de Badis, se menciona que éste dotó a la Alcazaba de un doble muro, con todos los avances técnicos y militares de la época. Construyó gran parte de las Fortificaciones de Ingreso, destacando en ellas la Puerta de la Bóveda en recodo, la Puerta del Cristo, de igual tipología, luego reformada en época Nazarí, reformó también el palacio del siglo XI de los hamudíes, construyendo el pabellón de arcos lobulados que se aleja del estilo califal adaptándose a la nueva estética taifa.
Pawel Sliwa
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05 Enero 2026
10,0
Entrada a 10 € por persona. Castillo enorme, muy agradable para pasear, lleno de historia. Vale la pena visitarlo solo para ver las vistas desde las murallas.
Baby Yoda
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05 Enero 2026
10,0
Estuvimos realizando la visita a la Alcazaba de Málaga, uno de los mejores atractivos de esta gran ciudad. Nos pilló la alerta de alerta roja por fenómenos meteorológicos adversos. Tuvimos que terminar de ver el restó del monumento aunque con algo de prisa. De lo mejor el palacio nazarí. Tener en cuenta de un ascensor para llegar a él. Sobre todo para personas con movilidad reducida. Muy interesante y recomendable.
Raúl Marrero Santana
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04 Enero 2026
10,0