Dos veces hemos ido este verano y las dos de 10. Son sumamente amables, la comida está espectacular (los arroces sobre todo). El sitio es muy bonito y la música muy cuidada. El precio más que razonable. Lo recomiendo muchísimo.
La casa donde está ubicado es muy bonita, una antigua casa de piedra y madera pequeña pero espectacular, muy limpia y bien conservada. La atención del personal es intachable: son amables, serviciales y rápidos. La comida no es barata, pero está muy bien elaborada y es de calidad. Con las consumiciones ponen varios pinchos, que están trayendo periódicamente.
He ido por primera vez para comer, sorprende, la comida muy sabrosa, buenas raciones, mientras esperas te ponen pinchos; en el dia de hoy tortilla y empana que estaba deliciosa, postre novedoso el cual me encantó. Buen servicio, muy atentos. Sin duda para repetir.